Dash y Lily es una novela que me marcó muchísimo en todos los sentidos. Quizás el título resulta familiar porque hay una conocida serie de Netflix que adapta esta obra (y que recomiendo). Pero desde luego, no es lo mismo ni remotamente hablando la obra literaria que el producto cinematográfico.
A grandes rasgos, la historia cuenta cómo dos adolescentes que tienen personalidades muy opuestas (ella, optimista, soñadora y entusiasta; él, más bien introvertido, serio y sarcástico) pero a su vez muy afines se conocen a través de un "cuaderno de desafíos" que ella deja en la librería favorita de ambos. El cuaderno contiene una serie de pruebas que él debe llevar a cabo si acepta jugar. Comienzan a escribirse a través del objeto pero sin conocerse en persona, y la novela narra estos intercambios y cómo, gracias a este vínculo que termina en una historia de amor, ambos personajes tienen la oportunidad de crecer y conocerse a sí mismos desde un lugar impensado para ellos.
Trata de forma impecable grandes temas de la adolescencia, tales como, el desmoronamiento de creencias pasadas, la autoestima, la esperanza, la sensación de pertenencia, la integración en grupos, el modo de construir los vínculos, la complejidad de las relaciones interpersonales o los primeros amores y los miedos a los desafíos que trae consigo la adolescencia.
Está exquisitamente escrito, intercalando un capítulo narrado desde la perspectiva de Dash y otro de Lily, lo cual permite vivenciar la historia de modo integral y conocer con profundidad la perspectiva de cada uno de los personajes. Dato de color: el libro tiene dos autores, Rachel Cohn y David Levithan, y cada uno se encargó de escribir las partes de uno de los personajes, lo cual contribuye a generar un contraste entre Dash y Lily y un estilo personal sostenido a lo largo de la historia. Fue un trabajo de escritura impecable.
En lo personal, puedo decir que no soy una persona que tenga el hábito de marcar demasiado los libros y sólo lo hago en aquellos en los que siento que vale verdaderamente la pena, pero este está completamente subrayado, y eso es prueba de lo especial que fue esta lectura para mí.
Fue una oportunidad para conocerme a mí misma, descubrir, analizar y ver desde otra perspectiva diversos aspectos que me atraviesan.
En fin, más allá de la belleza y comicidad de la historia en sí, recomiendo Dash y Lily por la riqueza de su escritura y contenidos, y porque considero es una lectura que atraviesa a la adolescencia y muchos de sus avatares de forma real, profunda y concreta.