Todo aquel que se sienta impulsado a salvar el mundo por una misión personal es una víctima potencial de la trampa del salvador. Este libro nos ofrece una alternativa providencial para todos los que sienten que sus recursos espirituales, emocionales, y físicos son demasiado exigidos or demandas imposibles de perfección.
La única pega que le pongo es que la traducción podría ser mejorable y que la autora no ahonda mucho en cómo la religión puede afectar a ese concepto de 'salvador/a'.