Ayame Nureba conoce a la chica del parche en el ojo, Midari Ikishima. Lo que anda buscando esta miembro de la Comisión de embellecimiento es experimentar un dolor punzante. Nunca titubea a la hora de jugar. Más que nadie anhela la más pura, simple y burda demencia. ¿Puede eso considerarse un juego? No es decente, no está cuerda. Esta es la historia de una chica famélica y el juego.
La cosa bella di Midari è che, per la sua pazzia, la gente si aspetta di poterla facilmente ingannare; invece quella un passo avanti a tutti è sempre lei. Di certo non la reputo stupida, ma secondo me non è grazie ad un'elevata astuzia, ma alla sua costante ricerca di un divertimento fin troppo oltre gli schemi. Amo questa donna.