Ibsen me ha sorprendido, a pesar de que sus obras tienen cierto aire de machismo, sabe dar vueltas a la trama para conseguir una imagen de mujer liberada.
En Casa de muñecas sabe plasmar fielmente una idea de matrimonio y de capacidad femenina que estuvo muy afianzada en la sociedad por un largo tiempo, pero que a lo largo de las generaciones fue cambiando poco a poco. Los protagonistas, Nora y Torvaldo, son un matrimonio que aparenta la mas hermosa relación aunque en el fondo guardan insuperables problemas que tarde o temprano deben salir a la luz.
En Juan Gabriel Borkman vemos lo contrario, un matrimonio enteramente destruido que solo mantiene apariencias. Los personajes, la familia Borkman, han sido condenados por la sociedad y, cada uno por su lado, buscan la absolución de la forma que consideran mejor.
Recomendable.