"Constaín no ha escrito (solamente) una novela sobre fútbol. La suya es una novela erudita sin ser solemne, brutalmente divertida pero nunca chabacana". Juan Gabriel Vásquez El profesor Arnaldo Momigliano asiste en Oxford al legendario "zoológico", un exclusivo conciliábulo en el que los más respetados eruditos en el mundo clásico hacían una pausa en sus serísimas faenas para desmelenarse y divertirse en un campeonato de improvisaciones. Su tema parecía ser inocente: los juegos de pelota de la antigüedad. Pero en su intervención sugiere, nada menos que rodeado de pundonorosos británicos, que el fútbol no nació en Inglaterra sino en Italia. El divertimento académico deriva en un asunto de honor nacional, y para dirimirlo Momigliano desempolva un documento que da cuenta del primer partido de fútbol de la historia, un zafarrancho épico en la Florencia renacentista entre los soldados invasores del emperador Carlos V y los sitiados soldados leales al papa Clemente VII. Literatura Random House recupera, diez años después de su publicación, la segunda novela de Juan Esteban Constaín, una obra "extraña, original", como la saludó Arturo Pérez-Reverte cuando la conoció admirado, y también lúdica, inteligente, gratísima de leer.
Doctores de Oxford, Cambridge y otras universidades inglesas, especialistas en el mundo antiguo, discuten sobre el origen del fútbol. Un profesor italiano asegura que fue en Italia; unos ingleses, que fue en el Reino Unido. La discusión se vuelve tan seria y solemne como pueden volver los académicos a las cosas nimias. En el libro nos narran de forma muy emocionante (yo detesto el fútbol y disfruté muchísimo esta lectura)un partido que se jugó en Florencia en 1530.
El partido es muy entretenido. También es curioso e interesante ver cómo encajan con perfecta naturalidad en la novela montones de personajes históricos conocidos. Sin embargo, lo que más me gustó fueron el sentido del humor, la inocencia y la ternura de los personajes. Es refrescante leer una novela sin cinismo y en la que los personajes, con sus títulos, sus calvas y sus corbatines, son todos niños.
Soy muy amante de la literatura que, con la excusa de la anécdota, reescribe la historia en forma erudita. Lo hizo Eco una y otra vez en Baudolino y La misteriosa llama de la Reina Loana. En Calcio, Constaín hace gala de su academia para narrar, a través de la cita de textos, discursos y referencias, una historia entretenida y sencilla, casi ridícula, con un trasfondo complejo y denso. Es la primera novela que leo de este autor, al que mi abuela (lectora incansable y patoja también) consideraba como el próximo Nobel colombiano de literatura. Seguro no es su mejor obra, pero su narrativa cuidada y llena de recursos me gustó y me dejó con mayor inquietud de leerlo.
Qué libro tan regular, por no decir malo. Lo que prometía ser una divertidísima historia se diluye en un aburrido recuento inventado de un supuesto primer partido de fútbol, que para colmo termina justificando aquella famosa trampa de un gol con la mano... Porque «a veces Dios también juega con la mano». Los mismos autores y columnistas que después se quejan de las trampas, las defienden cuando les gustan. «La respuesta es Colombia».
¿Y si el fútbol no lo inventaron los ingleses? Ésta es la duda que plantea ¡Calcio!, una novela del escritor colombiano Juan Esteban Constaín (Popayán, 1979) que el propio autor define como una "ficción histórica". Constaín, también traductor especializado en el mundo clásico, profesor de Relaciones Internacionales de la Universidad de Rosario (Argentina) e historiador, convierte a un personaje real, el profesor Arnaldo Momigliano (1908-1987), en protagonista de su historia.
En la novela, Momigliano, un intelectual e historiador italiano que durante la época de Benito Mussolini tuvo que emigrar a Inglaterra perseguido por las leyes raciales del dictador, escandaliza a la sociedad académica de Oxford al lanzar su teoría: el fútbol fue inventado por los italianos, no por los ingleses.
¡Calcio! describe el trabajo de investigación de Momigliano que intenta demostrar que el primer partido de fútbol de la historia se jugó en el año 1530 en la plaza de Santa Croce de Florencia para dirimir el enfrentamiento bélico entre las fuerzas de la República de Florencia y las del imperio español de Carlos V, que había impuesto la prohibición de jugar al calcio fiorentino, una mezcla de rugby y el fútbol actual. Al lado de Carlos V, otros personajes históricos como el artista Miguel Ángel Buonarroti; el papa Clemente VII; el almirante genovés Andrea Doria o el descubridor español Gonzalo Ximénez de Quesada van apareciendo en el relato del autor, que demuestra su maestría para crear universos ficticios partiendo de los hechos históricos.
El colombiano Constaín, seguidor confeso de Boca Juniors y columnista habitual en el diario 'El Tiempo', ha unido en esta novela sus dos grandes pasiones: la historia y el fútbol, en un relato que mereció el premio Espartaco dentro del encuentro literario de la Semana Negra de Gijón del año 2011 y que en España ha sido publicado por la editorial Seix Barral.
El fútbol, con un estilo que a veces tiende hacia el ensayo sin pretender ser un texto académico, es el tema principal en la tercera obra de Constaín que en 2004 publicó el libro de relatos Los mártires y en 2007 la novela histórica El naufragio del Imperio. También publicó, en 2003, el libro filológico Librorum, y en 2004 una breve historia sobre el pensamiento político occidental: Ideas políticas: historia y filosofía.
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Interesante libro del deporte Rey, explicado desde el punto de vista del Profesor Momigliano, un florentino que fue capaz de desafiar el postulado inglés sobre la invensión del fútbol. Relata muchos sucesos históricos del antiguo continente. En muchas ocasiones se tornó muy denso de leer, pero fue un lindo desafío.