Esta es la historia de un espejo que va enlazando el destino de distintas personas en distintos lugares: una esclava africana, el general San Martín, un temeroso huérfano español... Y cuenta las arduas luchas que tantos hombres y mujeres afrontaron para obtener la libertad. Una historia que empezó hace dos siglos, pero aún no ha terminado.
She majored in Spanish at the University of Cuyo in Mendoza, where she had lived since she was five years old. She worked as a teacher in that area. Her first novel, Los Días del Venado, was published in 2000 and was the first installment in a trilogy called La Saga de los Confines. The trilogy met favourable reviews and was awarded several prizes. She has also published the novels Memorias Impuras (2007) and El Espejo Africano (2008). She died unexpectedly in Mendoza after returning from an event at the Havana Book Fair (Feria del Libro de La Habana).
Conmovedora, significativa y poética. Breve, ágil y con impacto. Por su corta extensión, la accesibilidad de su prosa y el interés que puede suscitar su temática (esclavitud en Argentina) en los lectores jóvenes, puede tratarse de una buena obra para leer en los primeros años del nivel medio. Pocos obras argentinas se toman el tiempo de recordarnos que la esclavitud también existió acá. Las de Draghi Lucero también lo hacen, con sus traspiés.
Una curiosidad (tengo entendido que Bodoc era musulmana): Atima e Imaoma... Fátima y Mahoma. El norte de África es predominantemente musulmán, y eso también incluye parte de los pueblos negros. Quizás haya algún guiño amable ahí.
Tan cortito y tan poderoso. Hasta me sacó una lagrimita. Es importante que nuestros niños lean historias como esta, llenas de amor, empatía y fuerza de caracter. Bellísimo, lo recomiendo ampliamente.
Un libro cortito y hermoso sobre un espejo africano y la vida de las personas que, por un motivo u otro, lo poseen. Son historias fuertes y crudas, contadas de una manera que intenta aliviarlo un poco para que sea apto para todos los públicos. Tiene mucho de Liliana en cada situación, en la misma forma de narrarlo, directo pero endulzado al mismo tiempo. Me gustó mucho la forma en la que las historias comienzan separadas al principio, divididas, y, poco a poco, se van uniendo por algo que va más allá del espejo africano. El final es hermoso. Se lee en menos de dos horas, lo recomiendo mucho.
Leer a Liliana nuevamente es sentir esos retazos de prosa tan delicados que ella tiene, una experiencia siempre tan edificante, aunque a este cuento le pongo un 9, claramente es de ella. Me falto un poco de profundidad, todavia no me encontre con una Liliana simil a la saga de los confines. De seguro lo hubiese logrado nuevamente, una pena que ya no este, se la extraña.
«En las historias el tiempo puede volver atrás y saltar hacia adelante, no tiene forma fija, ni trazo obligatorio. Alas, eso sí tiene, para volar a su antojo por cualquier cielo. El cielo de hoy, el de ayer, el cielo que aún no comienza y el que nunca terminará.»
No sé si es que ando demasiado sensible o es la magia de este libro, que me hizo llorar.
La historia es un tanto triste con un final feliz. Cómo comienza el viaje y la aventura de un espejo. Un espejo enlazado con muchas historias, con una carga de raíces, de sentimientos, de amor, de familia. Está, si bien es una historia infantil/juvenil puede ser disfrutada por cualquier edad y ser muy bien comprendida. Es doloroso ver lo que fueron otras realidades, como se nos pintaron en la primaria la esclavitud como algo de lo cuál disfrazarse y bailar "que lindo las negritas candomberas" "miren cómo bailan tan alegres" como si serlo hubiera sido algo bueno, que ya por tu color de piel te trataban como algo sin importancia, como un recipiente vacío para ser llevado y manejando al antojo.
Este libro es una historia necesaria, no tengo ni idea por qué no lo leí antes. Pero lo compré para mis peques porque quería empezar a leer algo de Liliana Bodoc y me dijeron "arranca con este". Mil gracias a quien me lo recomendó. Ahora estoy impaciente por leerselo a mis peques y ver que cosas opinan y que sienten.
Esta es una historia que sin dudas uno quiere abrazar. Abrazar y sentir el alma. Lo pienso y todavía se me caen las lágrimas. Queda absolutamente recomendado.
«¿Quién dice que los objetos no hablan? Lo hacen, pueden hacerlo a través de mínimas grietas, de los sitios donde están desgastados. Hablan a través de los matices del color que, alguna vez tuvieron. Cuentan sus historias como si fueran antiguos mapas que los expertos deben descifrar.»
Hermosa historia de una hermosa narradora. La lectura va construyendo los recorridos de un espejo que hace de amalgama entre varios personajes, desde África hasta Europa, pasando por América durante las revoluciones libertadoras. Lo trabajó mi hija en la escuela, pero es muy buena lectura para todas las edades.
Yo leí el espejo africano para un trabajo en el colegio, un trabajo que consistia en doce largos puntos y cada punto debería tardar 4 hojas así que SI, fue muy difícil y le saco todo lo divertido a leer el libro, sin embargo, los puntos eran bastante interesantes. Me hacían escribir mi personaje favorito y yo que se pero no quiero entrar en detalle. Cuestión que el último punto era mi apreciación personal de la novela, y esto es lo que puse:
La novela el Espejo Africano de Liliana Bodoc me agradó bastante, es muy emocionante y me hizo pensar en lo suertuda que soy. Solo que no es el género de libros que estoy acostumbrada a leer. A mi me atraen mucho los libros de fantasía, magia o mitología y esto es lo contrario a eso, pero eso no significa que no me haya gustado.
En lo personal me gustó la forma en que Liliana Bodoc escribía, era una muy buena escritora. Había muchas palabras que no conocía, pero eso enriqueció la historia ya que en aquella época decían muchas palabras que yo desconozco
Yo lo había leído de muy pequeña, y lo que me acuerdo de esa vez que lo leí es que no entendía como habíamos pasado de la historia de Atima Imaoma a la historia de Dorel y después a la de Atima Silencio ( que en ese momento pensaba que Atima, Atima Imaoma y Atima Silencio eran todas la misma persona). Después hablaban de un mensajero del Ejército de San Martín, prácticamente pensaba que el libro no tenía sentido alguno. Pero ahora que lo leí otra vez me pareció fascinante como Liliana Bodoc se ingenio para unir todas las historias.
Yo ya mencioné que el libro me pareció distinto a lo que suelo leer. Algo muy diferente que tiene este libro es la estructura de la novela. No entiendo porque no incluyo las introducciones en el capitulo mismo, pero debo confiar en que Liliana Bodoc lo hizo así por alguna razón.
Otra cosa que me parece mal es que todas las historias van muy rápido. En mi opinión creo que Liliana Bodoc debió haberle dado más profundidad a las historias, si lo hubiese hecho el libro sería mucho más largo e interesante, pero quizás para algunas personas también podría ser aburrido, y por eso creo que ella escribió el libro como lo escribió.
En conclusión la novela me gustó mucho, aunque no sea parecido a los libros que por lo general elijo leer en mi tiempo libre.
HONREN LA MEMORIA DE LILIANA BODOC LEYÉNDOLA. Creo que Liliana Bodoc es una de mis argentinas favoritas, sin duda. Escribe de muchas cosas que me gustan y aunque este libro lo leí hace muchísimo, no quiero perder la oportunidad de hablar de él, aunque sea brevemente. El espejo africano es una pequeña novela, ganadora del premio El barco de vapor 2008 que rescata la herencia esclavista de América Latina. Porque la colonización también nos trajo esclavos y una historia que no solemos voltear a ver demasiado. Esta novela cuenta la historia de un espejo que llega a Argentina (colonizada por españoles) como una de las pocas pertenencias de Atima Imaoma, una niña negra que está condenada a vivir en la esclavitud.
No sé por qué la herencia esclavista (no sé le puede llamar de ninguna otra manera a esa parte de la historia de nuestro continente) es algo que no hemos volteado a ver y enfrentado. En casi todos los países que fueron vasallos de España, la esclavitud se abolió o se intentó abolir durante las guerras de independencia (aquí lo hizo Hidalgo y en el sur lo intentó hacer Bolivar) y una vez que se logró fue algo que no he visto que se haya confrontado en mucho mucho mucho tiempo (digamos que por ejemplo México se niega a reconocer a una comunidad afromexicana, alegando que todos caben bajo el término "mestizo" porque estamos ya todos muy mezclados). Liliana Bodoc recupera una de esas múltiples historias y la cuenta a través de los años y las décadas con la ayuda de sólo un espejo que va cambiando de manos poco a poco.
Me parece que es un libro que se lee rápido y que es una historia esperanzadora, aunque no le faltan sus momentos desgarradores (no olvidemos el tema que trata). Si conocen a Liliana Bodoc por sus trabajos de fantasía épica (La saga de los confines y Tiempo de dragones) probablemente este libro se les haga mucho más sencillo, pero igualmente reconocerán su prosa y su manera tan poética de narrar. El libro está editado por SM, por si quieren saber dónde conseguirlo... o pueden preguntarme directamente.
Me sorprendió muy positivamente. Al comienzo pensé que se podía tratar de muchas historias en torno a un solo objeto, por como se plantea en el prólogo... pero la trenza de historias tiene una relación muy bien establecida. Además, me encantó lo bien escrito que está. Bodoc es una excelente escritora.
Es una novela tan breve como emotiva. Escrita con ese estilo conciso, de frases cortas y lenguaje sencillo que caracterizaba a Liliana Bodoc, pero que ella lograba dotar de efecto casi poético. A lo largo de varias décadas, vamos conociendo distintos personajes unidos por la posesión de un espejo africano. Una esclava negra y su hija liberta; un vendedor de antigüedades español y hasta el mismísimo Gral. San Martín, héroe de la Independencia Americana, todos se van relacionando entre sí, a partir de la posesión de este espejo, que actúa como hilo conductor de cada una de sus historias. La historia por momentos es dura y triste, pero también es esperanzadora. Por la forma en que está escrita, creo que es un libro ideal para los jóvenes -o no tanto- que se inician en la lectura de novelas, o para quienes necesiten salir de un bloqueo lector.
Bodoc, lo has hecho otra vez. Que historia más bonita, es un bajón que haya esperado tanto tiempo para leerla. La historia sigue a un espejo hecho en África y a sus distintos dueños, por las manos de cada persona por la que el espejo va pasando tenemos una historia. Historias y personajes completamente distintas entre sí pero todas unidas por el espejo. Un espejo que une continentes y épocas.
Creo que es un libro que cualquiera puede disfrutar, el niño de doce años que lo lee en la clase de Lengua (para quienes está destinado), la adolescente/adulto jóven que lo encontró de casualidad en su biblioteca, y el adulto que siente curiosidad por saber qué es lo que le mandaron a comprar para la clase de su hijo.
Pues creo que yo tenía muchas expectativas y no las cumplió. La parte que más me gustó fue la primera: la amistad que nace entre Silencio y Raquel, lo demás no me emocionó lo suficiente.
Creo que el problema es que me faltaron páginas: era buena idea y me agrada que se toque un tema tan delicado, como la esclavitud, para el público infantil sin embargo, en mi opinión, le faltó desarrollo.
¡Liliana, lo hiciste de nuevo! ❤ Un historia brillante, con hechos que parecen inconexos perfectamente conectados. Emocinante. Dejando los hechos históricos de lado, casi parece verídica...
La verdad es que comencé a leerlo por obligación y con bastantes prejuicios (que no sé de dónde venían). Y debo admitir que logró conmoverme bastante ❤️🩹
Escritura sencilla y eficaz, es sensible aunque un estilo demasiado infantil de momentos, el producto logra su cometido de emocionar y mantener el interes.
Nunca me había pasado de leer un libro en una hora y media, pero con éste sucedió. Es una lectura muy ágil y llevadera. Me gustó la historia y la forma en que está contada. Cómo salta de una historia a otra y de una época a otra para ir armando el rompecabezas del espejo, hasta que los dos extremos quedan conectados. Además, el desarrollo del tema de la libertad, que atraviesa el libro, me pareció muy bello. El libro tiene muchos guiños que hacen que las historias estén conectadas, más allá del espejo, y esos pequeños detalles me encantaron.
divino, me lo recomendaron otras profes para trabajarlo con los chicos de 1ro ESB y ahora entiendo porqué (sí gente, ya estoy armando la planificación... para los que dicen que lxs profes tenemos 3 meses de vacaciones 🤌🏻🤌🏻🤌🏻 ya quisiéramos!)
Un toque racista y demasiado corto. Si hubiera sido escrito para una edad un poco más avanzada podría haber hecho una historia intergeneracional ahondando más en cada personaje, y eso me hubiera gustado más.