Se dice que Rafael Cadenas es un poeta para poetas pero que, igualmente, su obra es leída con verdadera pasión por los simples mortales. También escritor de ensayos y aforismos, por el conjunto de su trabajo mereció en su país, Venezuela, el Premio Nacional de Literatura en 1985. Fue en 2000 que el Fondo editó su Obra entera y, nueve años después, la reedita para festejar que el autor obtuvo el FIL de Literatura en Lenguas Romances en 2009. Una isla, Los cuadernos del destierro, Falsas maniobras y Derrota son los libros primeros de esta obra que encuentra en Apuntes sobre san Juan de la Cruz y la mística un cierra o una pausa.
Rafael Cadenas es un poeta, ensayista y profesor universitario venezolano. Formó parte del grupo «Tabla Redonda» a comienzos de la década de los sesenta. En 1985 recibió el Premio Nacional de Literatura de Venezuela y en 2009 el Premio FIL de Literatura en Lenguas Romances, en Guadalajara, México.
Como decirlo… Cadenas nombra lo bello y re nombra lo que vive dentro de nosotros y damos por sentado, quedé fascinada. Ahora quiero tenerlo físico para mantenerlo debajo de mi almohada.
País mío, quisiera llevarte una flor sorprendente. . La luz golpea mendigos, divide el mundo en dos memorias. . Tú y yo solos e inmensos levantamos nuestra rosa a las tinieblas arqueadas sobre un cigarrillo. . Quiero exactitudes aterradoras. . Entra mi sombra. Trae una serpiente, un búfalo, una mujer, una casa, un muelle. Intoxicación de cobres salvajes. Avanza, avanza. Droga. Se apodera de lo que miro. Va marcando aquí y allá, todo. Luego huye para unirse a un animal. Se pierde entre las hojas como un ave. . Me consta este alrededor. . El reino: lo más presente, lo más oculto. . Concédeme / la humildad de extraviarme / sin que el ceño se endurezca. . No me lavaste, no me reuniste, no me limpiaste del escrúpulo, no me quitaste el estigma, no me recibiste en tu templo. Me dejaste afuera con la guirnalda hecha para ti en la mano que las tinieblas sostienen. . Yo quería escribir un poema, luego tuve la intención de no tener intención y el poema se quedó allí detenido, atrapado, carbonizado entre la chispa de las dos intenciones y aquí lo dejo.