Amo a este señor, ojalá viajar 2300 años en el pasado para participar en una de sus bacanales pre-filosofeo. La ética del placer-dolor, aunque desfasada, todavía se le puede sacar provecho en algunas cosas. La edición es muy buena y te mete en contexto del autor, además lo trae al presente con citas de otros filósofos más modernos que lo nombran.