Finalmente, después de muchos meses, he conseguido terminarme el libro.
Como todos los segundos libros de las trilogías que me he leído, este ha sido el que más me ha cansado y el que más bola se me ha hecho. No tenía ninguna motivación de continuar leyendo en verano, algo que siempre me pasa, así que eso también se suma al carro de la demora.
Tanto como el anterior tomo, esta novela me ha sorprendido para bien. La historia de los personajes anteriores continúa, haciendo todo más enrevesado.
A su misma vez, hay nuevos personajes —que por cierto, me parecen súper interesantes— en este libro. Además, la historia de Somnus e Insomnia es increíble, y hay cantidad de “plot twists” impresionantes, del tipo que te dejan con la boca abierta y te tienes que incorporar.
Me encanta el suspense que dejan entre capítulo y capítulo, y las transiciones que hay desde una parte de la historia a otra a lo largo del libro. Por no hablar de que soy una fan enorme de que en estos tipos de libros donde hay tanto sitio y tanto personaje, se vayan intercalando distintas historias entre sí.
Todos los personajes son muy carismáticos, y hay algunos comentarios —ejem, ejem, Marsulino Rabanillo— que más de una risa te sacan. He echado en falta la presencia de Dulzón, que es de mis personajes favoritos, pero bueno, tampoco es que sea alguien demasiado relevante para la historia.
El final de este libro y cómo se ha introducido una situación que puede cambiarlo todo en el siguiente tomo es MAGISTRAL. Me esperaba de todo menos eso, a decir verdad. Y me encanta que hayan dejado un tanto de lado a los personajes principales del anterior libro para dar paso a nuevas situaciones protagonizadas por otros seres en este.
De nuevo, tanto el lenguaje, las descripciones, los diálogos, la forma de presentación del texto… es todo increíble. Creo que jamás me cansaré de repetir una y otra vez la maravillosa narración de Frank Peñas. Simplemente sin ningún fallo, espléndido.
Tampoco me cansaré de hablar sobre las ilustraciones de esta saga. Aunque sean en blanco y negro, el nivel de detalle es bestial. Los personajes son muy retratables y la presencia de estos dibujos a lo largo del libro sirve bastante para imaginarlos y para situar sus facciones. Claro, la imaginación de cada uno da para mucho, y con las descripciones tan detalladas del autor es difícil perder el hilo de dichos personajes, pero el tener ilustraciones le da simplemente otro toque al libro.
Aunque se me haya hecho un poco más pesada la historia de este tomo que del anterior, sigue siendo alucinante. La pasión que me causan estos libros no es ni medio normal. Completamente recomendado a quien le guste la buena literatura y la fantasía medieval. Está genial, y aunque tengo muchísimos libros pendientes de leer, tengo ganas de leerme el siguiente de esta saga ya.