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95 pages, Hardcover
First published January 1, 1980
Brutal Lem, con una propuesta gamberra, dispuesto a poner todo patas arriba. Unos análisis exigentes con conclusiones sorprendentes.
HORST ASPERNICUS
"Der Völkermord. I. Die Endlösung als Erlösung. II. Fremdkörper Tod"
"En el fondo , desde el principio, me quedaba claro que la publicidad, que se había ido perfeccionando en esa lucha de las mercancías por la supervivencia, nos subyugaría, no gracias a la creciente calidad de las mercancías, sino debido a la decreciente calidad del mundo. ¿Qué nos queda tras la muerte de Dios, de las grandes ideas, del honor, de los sentimientos desinteresados, en unas ciudades superpobladas, entre lluvias ácidas, si no el éxtasis de aquellas mujeres y hombres de los spots publicitarios que anuncian galletas, natillas y lubricantes como si del advenimiento del Reino de los Cielos se tratara? Pero como la publicidad atribuye, con monstruosa eficacia, la perfección a todo, en el caso de los libros, de cualquier libro, uno se siente como si veinte mil Miss Mundo le estuvieran seduciendo a la vez, y al no poder decidirse por ninguna, permaneciera como un carnero estupefacto en un estado de emergencia amorosa no satisfecha. Así sucede con todo, la televisión por cable, que ofrece cuarenta canales al mismo tiempo, produce en el espectador la sensación de que, siendo tantos, cualquiera de los otros seguro que es mejor que el que está viendo, así que salta de programa en programa como una pulga en una sartén al rojo vivo, lo que demuestra que una tecnología perfecta lleva a la frustración perfecta."
J. JOHNSON AND S. JOHNSON
"One Human Minute"
"Sin quererlo o no, hemos dejado nuestros destinos en manos de los expertos. Hasta los políticos son una especie de expertos, sólo que faudulentos. Incluso el que expertos competentes estén al servicio de políticos de escasa inteligencia y nula capacidad de previsión no es suficiente desgracia, porque tampoco los expertos de primera clase logran ponerse de acuerdo en las cuestiones esenciales. No se sabe si una logocracia de expertos debatiendo entre sí sería mejor que los gobiernoes de mediocres a los que estamos sometidos. La cada vez peor calidad mental de las elites políticas es resultado de la creciente complejidad del mundo. Puesto que nadie lo puede abarcar en su totalidad, aunque poseyese la máxima sabiduría, se abren paso al poder los que en absoluto se preocupan por ello. No es casualidad que no haya en Un minuto humano, en la sección de capacidades mentales, índices de inteligencia de los ilustres hombres de estado que nos gobiernan. Ni siquiera los entrometidos Johnson consiguieron someter a esos individuos a un test de inteligencia."