Lady Edwina Brighton no puede creer que su padre la haya prometido en casamiento con un hombre al que jamás ha visto. Menos aun, que su padre haya elegido para que sea su futuro esposo a alguien famoso por sus riquezas, pero también por su condición de libertino, de descarado e insolente.Agobiada por una unión que no desea, pero resuelta a ser dueña de su propio destino, Edwina decide huir. Sin embargo, en medio de la fuga, algo sale mal y termina a bordo del barco de unos contrabandistas, comandados por el inescrupuloso capitán Bloody, hombre al que dice de inmediato despreciar y por el que siente una atracción oculta.Luego de muchas aventuras en el mar, y de que aquella atracción oculta se vuelva manifiesta, Edwina regresa al hogar y acepta, para no alterar la frágil salud de su padre, conocer a su antiguo prometido, el conde de Surrey, quien no se muestra ofendido por la fuga de Edwina, sino animado como si de un desafío se tratara.Ella se debatirá, entonces, entre la aventura y la atracción que siente por Bloody, y un matrimonio que no ha elegido, pero que comienza a desear.Con una prosa cuidada al milímetro, Ebony Clark nos trae una singular historia de amor que nos demuestra que el destino es caprichoso con los sentimientos, pero que, rara vez, se equivoca.
Al comienzo hay un intento de dejar una incógnita que fue perdiendo valor a medida que avanzaba. Desde el principio era sabido que Percy y Bloody son la misma persona por lo cual era absurdo el modo despectivo que tenia al hablar mal el uno del otro incluso no estando delante de Edwina que desconocía este hecho, a pesar de que el tono de sus voces debía ser el mismo. La ironía, el sarcasmo y los tonos burlones abundan en demasía. Los apelativos excesivamente melosos sobran en numerosa ocasiones y el tuteo es inconcebible dada la época de la novela. Llegando al Capítulo 10...
A pesar de detestar a ambos hombres, se deja besar y tocar con frecuencia. Y todas esa escenas amatorias sin sentido y sin concluir solo sirven para mostrar lo poco coherente que son los personajes además de huecos ya que no logro entender con ella nunca se dio cuante que lidiaba con el mismo hombre: la voz, los besos y las caricias no lo delataron pero, ¿y la caligrafía en las cartas que "ambos le enviaban?
Mágicamente se enamoran el los últimos capítulos, cuando descubre la verdad lo vuelve a odiar por 5' y luego lo perdona...
Resumen: Edwina es exasperante y caprichosa Percy/Bloody es arrogante y ¿bipolar?, sus acciones no tienen razón de ser y las cosas que dice carecen de sentido común. Conversaciones y situaciones absurdas e interminables.
Le pongo tres estrellas porque está bien escrito pero no pasa de 2.5, y raspadito. El primer encuentro entre los protagonistas me ha parecido tan poco creíble, tan irreal que me ha llamado mucho la atención. Supongo que la intención de la autora era crear una protagonista fuerte, fiel a sus convicciones y decidida a conseguir su libertad y no doblegarse a la decisión tomada por su padre. Pero a mí me ha parecido una protagonista caprichosa y egoísta que solo piensa en ella. Además, esa segunda fuga ha sido demasiado, otra vez a lo mismo....se ha animado casi al final. Para mí le han sobrado casi 100 páginas. Una lástima porque la autora escribe bien, pero esta novela no me ha terminado de convencer.