Las joyas de la serpiente es una novela fantástica con vocación de relato clásico. Su narrador y protagonista cuenta las peripecias de una lunática iniciación en el universo del misterio y la locura, al tiempo que, de la mano de extraños mentores, recorre con su discurso los senderos de la alucinación barroca, la historia del relato gótico, el cielo y el infierno. Aventuras perversas, viajes, blasfemias y apariciones se engarzan como abalorios en un hilo narrativo no exento de preciosismos en un crescendo sádico y excéntrico. Una erudición que no entorpece el funcionamiento de la novela ni empaña su brillo, la envuelve como una niebla y la sitúa al borde del decadentismo. No se trata de un experimento, sino de una oferta de evasión, una vuelta reflexiva al disfrute de la aventura iniciática, una diversión sangrienta. En obras anteriores Pilar Pedraza proclamaba su voluntad de seducir al lector ; en ésta, sin embargo, parece querer engullirle sin darle ocasión de defenderse, o al menos envolverle en una espiral que tiene algo de abrazo y de invasión.
Escritora española. Su obra tiene dos vertientes principales: la narrativa de terror y el ensayo. Desconocida del gran público, es una escritora de culto, cuyo peculiar feminismo sadiano recuerda a la controvertida pensadora norteamericana Camille Paglia y a la novelista británica Angela Carter.
Fenomenal cebollón histórico-cósmico-místico-terrorífico, entiendo que inspirado en el "Manuscrito encontrado en Zaragoza" de Potocki y las obras que a su vez inspiraron a éste; el "Decamerón", las "Mil y una noches", "Cuentos de Canterbury", etc, pero con las habituales obsesiones de Pedraza; el poder femenino y las diosas lunares, lo impío, lo arcano, el sexo, lo siniestro y lo sangriento. Sin embargo el texto es engañoso, al principio accesible e impulsado por la acción, la cosa va complicándose tanto en la densidad formal como oscureciéndose en lo argumental, traicionando quizá al lector. Es decir, en la primera parte se nos plantea un argumento muy sencillo y ágil, incluso humorístico, sobre la misteriosa iniciación en lo arcano de un pazguato en una localidad española durante siglo XVII, pero se cierra de forma muy enigmática en un relato plagado de referencias simbólicas, incluyendo los posibles trastornos psicológicos del protagonista, que dejan al aire varios cabos sueltos que, aunque sugerentes, resultan un pelín frustrantes para los que somos un poco zotes y nos gusta darle vueltas a relatos enigmáticos como éste; Además de la molesta sensación de que el síndrome de Melmoth el Errabundo de la novela es, simplemente, un mcguffin un poco vacío.
Sin embargo, esta progresiva complejidad formal y abizarramiento del relato también tiene sus recompensas, hay en la novela, sobre todo en su último tercio, muchas escenas y situaciones memorables por extrañas y maravillosamente escritas, con mención especial a los últimos capítulos donde recorreremos los planos divinos e infernales y el misterio aterrador que anida centro del universo, sencillamente he flipao con unas páginas extraordinariamente imaginativas que me va a costar olvidar y que para mí han justificado por sí solas y con creces, la lectura de la novela.
La mejor novela de Pilar Pedraza hasta ahora, tuve que leerla con mucho detenimiento porque no deseaba que terminara, la estuve alternando con la indagación de las particulares palabras que emplea, muchas de origen árabe, lo cual me recordó mucho al estilo en que está escrita la saga de Cementerio de libros olvidados de Ruiz Zafón.
Me parece que esta obra está muy subestimada, quizás porque "transgrede" la estructura del canon literario y no es para todos los gustos especialmente los habituados a una lectura que te explica todo. Las reseñas sobre este libro son escazas y es impresionante por lo mucho que bebe de otras obras literarias, se nota lo documentada que está la autora aunque rehúsa ser novela histórica y construye más bien una novela fantástica de horror con una ambientación gótica opresiva y siniestra.
Al cierre de la novela fue inevitable para mí escuchar algunos temas de Therion como Abraxas y Lilith que le daban una ambientación redonda a la lectura.
Un lujo de libro y una de las mejores novelas de Pedraza, la mires por donde la mires. Creo que esto es todavía más relevante si tenemos en cuenta que se trata de su primera novela publicada (1984).
Descubrí a Pilar Pedraza leyendo un relato suyo posterior «Mater Tenebrarum», y me fascinó su capacidad para crear personajes inesperados, limítrofes y absolutamente modernos en contextos arcaicos. Con el tiempo he descubierto que esa es una constante en su obra, llevarnos a algún lugar (geográfico, temporal, mental) donde lo mítico encuentra un contexto más o menos natural, al menos plausible, para desde allí desarrollar un verdadero juego de espejos. Es una cualidad de Pedraza el saber situarnos en escenas y ambientes totalmente palpables, con la gravedad de lo real, de lo verosímil, pero al mismo tiempo hacernos sentir que todo puede convertirse en pura fantasmagoría en cuanto apartemos la siguiente cortina o cierto personaje te sople unas extrañas palabras en la cara. Su lógica irracional es consistente y evocadora, al tiempo que desprejuiciada y primal. En ella encuentro el goce absoluto de la libertad que ofrece la literatura, tanto para el que escribe como para el que la lee.
Por un lado he cerrado el libro con esa sensación que ya tuve al leer, por ejemplo, su también excelente «La pequeña pasión»: ¿Cómo es posible que Pedraza no haya sido encumbrada todavía entre las más grandes escritoras contemporáneas en lengua castellana? Puede que sea, precisamente, porque es una literata extraordinaria, demasiado alejada de los cánones, de las estructuras que se supone que debe respetar una novela, un cuento o la construcción de personajes efectivos. Pedraza pocas veces te lleva allí donde moran las expectativas del lector.
Pilar Pedraza ha sido el descubrimiento del año. Con todas las ganas lo digo. Leer a Pilar Pedraza realmente es un placer. Y este libro no ha sido una excepción, aunque debo reconocer que me costó entrar en la historia.
¿Qué se nos cuenta en 𝔏𝔞𝔰 𝔧𝔬𝔶𝔞𝔰 𝔡𝔢 𝔩𝔞 𝔰𝔢𝔯𝔭𝔦𝔢𝔫𝔱𝔢? El libro está dividido en cuatro partes. En la primera parte seguimos a Bartolomé, nuestro protagonista, en sus inquietudes como estudiante universitario por la ciudad. Descubriendo tanto lugares como gente extraña y singular que lo acompañarán en su día a día.
En la segunda parte, Bartolomé afligido por una serie de sucesos y excesos de la vida universitaria vuelve a casa al lado de su anciano padre y decide asentar la cabeza y casarse con una joven del pueblo. Y aquí empieza la locura de este libro.
En la tercera parte a Bartolomé le perseguirán personajes conocidos de su vida universitaria que le llevarán al extremo del horror, el miedo, el asco, lo sobrenaturaly el éxtasis de la existencia. Y el cuarto libro, y final es una peregrinación hacia los Infiernos.
Si estás pensando en leer una historia con altibajos, olvídate. Aquí no lo vas a encontrar. Pero vas a encontrar una belleza en la narrativa de Pilar Pedraza que entre muerte, sangre y descuartizaciones te dejará anonadado de cómo escribe esta mujer. Es capaz de meterte en un escenario lleno de horrores pero rodeado de hermosura. Yo de verdad que siente verdadero placer al leer sus libros.
Ya lo dije en su momento. Si os gusta el terror y lo sobrenatural leed a Pilar Pedraza. No os arrepentireis. Al menos con este y La fase del Rubí.
Pensé que nunca llegaría al final. El libro comienza perfecto, con notas terroríficas pero se torna en un mira qué hermoso escribo para que me importe un cacahuate los personajes. Todo se vuelve una descripción eterna de escenarios que ni entendí para que me los mostraba, aditamentos que esperabas un mejor contexto y creaturas que las sientes aventadas en la cara.
Me cansó demasiado y me molestó bastante las conclusiones.
EDICIÓN: LAS JOYAS DE LA SERPIENTE, Tusquets Ediciones ("La flauta mágica", 13), Barcelona, 1988, 254 pp.
GÉNERO: Novela fantástica de horror en una vaga ambientación histórica. Narración en primera persona.
Se trata de la primera novela publicada por la Pedraza (1984), en la colección "La flauta mágica" de Tusquets (1988), en que también había aparecido antes "La fase del rubí" , con la que tiene alguna semejanza, en su primera versión. Recuerdo obras de Thomas Pynchon, Silvina Ocampo o Tommaso Landolfi en aquella desaparecida serie. Se trata de una "fantasía de ambiente histórico", más que novela histórica, situada vagamente en el siglo XVII. Concretamente, debido a las alusiones al Virrey, en alguno de los reinos de la Corona de Aragón o en Navarra. El apellido nobiliario "Valdaure" recuerda al catalán y valenciano "Valldaura" (era el apellido de la esposa de JL Vives). Me permito situar la acción en unas imprecisas Valencia y su región, donde vive (o ha vivido) la autora.
El joven Bartolomé Perazas llega a la universidad, alojándose como sirviente en la casa de un alegre compañero aristócrata, donde entabla contacto con los Valdaure, una familia extraña: el tío dedicado a la cábala y otros estudios de lo oculto, sospechoso de hereje, una monstruosa (sobre todo en lo psíquico) enana o la hermana, viciosa ninfómana. También conoce, por otra vía, a un ser aparentemente andrógino, que me recordaría a la swedenborgiana entidad llamada Serafito/ Serafita en la novela de Balzac de ese título, si no fuera por la absoluta carencia de lujuria de esta última, lo que no es aquí el caso. Otras apariciones proliferan en diversos pasajes de la novela, ya observadas directamente por el protagonista, ya en relatos más sospechosos hechos por otros personajes y de imposible verificación. Una serie de desgracias obligan al ingenuo y nada brillante protagonista a regresar a su hogar una vez licenciado, volviendo a encontrar a Blanca, la hermana de su amigo, venida a menos entre faranduleros ambulantes, como bailarina más o menos erótica acompañada de una serpiente, pero siempre conservando intacto su inagotable ardor lúbrico. Su relato de la huida del estricto convento en que la enclaustró su madre, con algunos toques propios de la novela gótica inglesa y otros de viajes en el tiempo, me parece detestable, sin duda lo peor de la novela y nos da la impresión que se trata de un juego falto de seriedad, meramente humorístico y sin objeto.
De regreso al pueblo, cobra protagonismo una gargantilla de rubíes y la prometida del protagonista se convierte en una empusa infernal, especie de vampiro, que es neutralizado mediante un ritual que el Dr Van Helsing copiarla tres siglos después. En una dinámica cada vez más fantasiosa e inverosímil, el padre de Bartolomé, nigromante aficionado, atraviesa un ritual secreto de rejuvenecimiento. Ahora Blanca vuelca su lubricidad sobre el padre de Bartolomé, al que luego traiciona en un giro inexplicado e inexplicable. Hete aquí que nuestro héroe muere de una manera que merecería una aclaración posterior y su espíritu recorre las mansiones de ultratumba, regentadas por el Altísimo y luego por los demonios Satán, Lilith, Lucifer y Belial y finalmente por Abraxas. Este cuarto y último capítulo tiene gran interés por las descripciones de esos espacios infernales, pero ninguno para la economía de la novela, ya que no influye para nada en los personajes y acontecimientos subsiguientes, tratándose de un espléndido pero estéril "tour de force".
Finalmente, el Epílogo es la decepción más absoluta y nos hace pensar si todo el libro tercero no ha sido sino un engaño. Bartolomé ha vuelto a la vida y forma ahora parte de una cofradía a la que también pertenecen el Judío o el Holandés Errantes y nos sentimos defraudados por una novela que se ha alargado demasiado, acumulando, sin convicción, prodigio tras prodigio y el único fin de cuyas peripecias era el de preparar la iniciación del protagonista a un estado privilegiado (?), los motivos de cuya elección seguimos desconociendo.
El inicio bien, no tanto por la historia o el ritmo en si, como por un soterrado tono humorístico. A medida que avanza se va perdiendo ese punto de humor y se hace bastante anodino. Cuando se aproxima el final hay un aumento de ritmo y la historia coge fuerza y se pone interesante.
El otro final que tiene, el que no pertenece por entero a la historia narrada —el paseo por los infiernos—, es a la vez muy interesante por lo que cuenta y como lo cuenta y a su vez poco interesante porque no es algo que afecte a los personajes y eso a mí como lector me suele perder.
Resumiendo, el inicio bien por el humor, el final bien —incluso con el añadido que lo hace un poco perro verde—, pero hay una zona intermedia muy gris que ha hecho que un libro corto se me haga un poco largo.
Me gusto mucho la manera en que narra esta escritora. Le doy cuatro estrellas porque sinceramente el final no me gustó, ya que la historia tardo un poco en irse desarrollando y ya estaba muy entrada en ella, me gustó mucho la descripción de todas las ocultas situaciones que se iban dando, así que la verdad esperaba un poco más, siento que fue muy rápido el final, además de que esperaba saber que paso al final con Blanca.
Una de las «joyas» (nunca mejor dicho) de la literatura siniestra española. Si en lugar de Pilar Pedraza, su autora se llamara Penny Stonefield, estoy seguro de que este libro estaría en los altares del cánon gótico / fantástico / oscuro de todos los tiempos.
La prosa es una delicia, los personajes bien esbozados sin necesidad de un gran intimismo, el trasfondo cuidadísimo y, si bien estamos ante una —peculiar— historia de iniciación, la autora es capaz de transportarnos en cualquier giro de página a un mundo completamente nuevo, impresionante y memorable, bien por su sordidez y oscuridad, bien por su esplendor y lujuria.
Quizá el tramo medio del libro pierde un poco del empuje inicial, pero en cualquier caso creo que es difícil no darle cinco estrellas al conjunto. Para mí ha pasado a ser un referente inmediato de cómo hacer buena literatura fantástica y oscura, y en muchos casos supera a otros clásicos que han sido encumbrados en ocasiones solo por venir del mundo anglosajón.
Una excelente historia llena de brillantes figuras y metáforas a través de la que desfilan simples mortales, enanos, hermafroditas, vampiras, resucitados, tomistas, antitomistas, demonios y un Lucifer bibliotecario que lee un libro que le consume la vida. Absolutamente recomendable.
Libro entretenido que te mantiene interesado en saber como continuará, algunos giros novedosos y obscuros sobre los personajes y haciendo referencia y tomando como base claramente los pasajes de libros clásicos como la Divina Comedia.