“No ofrecer tus conclusiones a nadie”, dice uno de los personajes de este libro, como expresión de deseos, como premisa de la existencia. Los breves cuentos de Lucía Lorenzo pretenden exponer una situación, un momento, física y emocionalmente, y que el lector saque sus conclusiones. Con la determinación de “buscar en lo anodino algo más” presenciamos un desfile de historias que, como las ideas, “viajan en vagones llenos, repletos, oscuros, desordenados”.
Disfruté mucho leyendo este libro, gracias Lucia por prestármelo.
Es un libro breve pero no se lee de corrido, por lo menos a mi me tomó su tiempo leerlo ya que me pedía ciertas pausas, muchas veces tuve que releer frases para lograr comprenderlas del todo.
Deja espacios en blanco entre lo que los personajes hacen y lo que sienten. Lo cual hace que, al no estar todo dicho sea más atrapante aún.
Los que más me gustaron fueron: Prueba de admisión, Las ancianas no mueren al final, Sumersión, El amor,nada y Vigilar la casa.
Además me gustó que todos son momentos cortos, donde con pocas palabras nos cuenta un montón de cosas, luego de leerlos más de uno quedó en mi cabeza por un tiempo.