Opinión impopular
En realidad 2,5
Leer a Gabriel García Márquez es un gran desafío. Puede que sus obras sean aclamadas por el mundo entero y, que aquí, en Colombia, se haya convertido en el máximo referente de la literatura colombiana; sin embargo, sus libros no son tan sencillos para leer como parece, ni siquiera para lectores experimentados. Considero que aunque sus historias pueden llegar a ser profundas y mágicas, también pueden tornarse muy confusas para cualquier lector. El contexto de sus obras, estilo literario y singular prosa transforman la experiencia de leer a Gabo en un verdadero reto. Para leer y disfrutar a Gabo se requiere paciencia y mucha tolerancia a la frustración. Es un autor que puede producir bloqueos, causarte pereza por el realismo mágico, o simplemente hacerte sentir que no eres capaz de disfrutar y comprender un contenido escrito con excentricidad y ambigüedad. Diría que leer a Gabo es un reto para valientes o para aquellos que quieren probar a sí mismos su capacidad de superar cualquier reto. La experiencia puede llegar a ser genial, sí, pero no hay garantía que el próximo libro que leas del autor te genere buenas sensaciones. Sé que muchos aman a Gabo incluso llegando a la idolatría, pero yo, personalmente, pienso que es un autor difícil de comprender.
Ahora bien, esta recopilación de todos sus cuentos (Doce cuentos peregrinos no se incluye en la edición que leí porque es una versión de 1983 y en ese entonces no se había publicado), nos demuestra la faceta multifacética que tenía Gabo para escribir porque aquí encontramos cuentos oníricos, crudos, violentos, críticos, cínicos y cotidianos. Si tuviera que elegir una palabra para describir el común denominador de todos sus cuentos, simplemente no podría elegirla porque sus cuentos son muy diferentes entre sí, tanto por su temática, como por su composición. Aunque algunos cuentos no me gustaron, lo confieso, debo reconocer que es impresionante como escribía Gabo. Su riqueza léxica, su variedad de tonos y estilos, y la singularidad de sus ideas, crea una imagen en tu mente de un señor muy inteligente, con mucha información, que simplemente hacia lo que se le daba la gana con las palabras. Sí, difícil de comprender por momentos, por su tendencia a escribir como si para él los libros significasen un ejercicio avanzado de criptología; sin embargo, más allá de sus excentricidades, considero que su prosa es muy creativa y no la tiene ningún otro autor. Sinceramente, es para aplaudir su talento.
Mi problema con esta recopilación de cuentos es que, a pesar de que Gabo tiene habilidades espectaculares como escritor, no lo he disfrutado tanto como lo esperaba. No puedo negar que tiene cuentos buenos entre los que destaco Los funerales de la Mamá Grande, y La increíble y triste historia de la cándida Eréndira y de su abuela desalmada, pero muchos no son tan interesantes. De hecho, hay cuentos que te dejan pasmado, no por su profundidad, sino porque son inconclusos, aburridos y raros. Claramente, como eso no es lo que esperaba de Gabo entonces me sentí confundido y cavilaba: ¿Será que no leí bien? ¿Seré yo el problema? Pero no, yo no era el problema. El problema es que muchos de aquellos cuentos no me impactaron, ni me sorprendieron, ni mucho menos me emocionaron. Mi ego me exigió disfrutar obligatoria y forzosamente cada cuento porque tengo grabado en mi mente la creencia de que Gabo es un excelente escritor, pero mi conciencia gritó en muchos tramos su insatisfacción. Por tanto, mi experiencia la describo como una guerra sin sentido contra mi ego que irracionalmente pretendía que la realidad fuera conforme a sus expectativas. De Gabo disfruté mucho El amor en los tiempos del cólera porque su historia tiene un inicio, nudo y desenlace muy interesantes y evidentes. Lamentablemente, ese detalle no lo presentan muchos de estos cuentos porque empiezan y terminan en cualquier parte, como si solo fueran fragmentos de un proyecto inconcluso. Eso no me gustó.
A pesar de la guerra que libré he decidido terminar este libro para, acostumbrarme nuevamente, a las extrañezas y estilo de Gabo, ya que, mi verdadero objetivo, es aventurarme en el difícil reto llamado Cien años de soledad. Antes de embaucarme en esta empresa necesitaba ganar confianza, tomar experiencia y estar preparado para lo que pueda venir. Afortunadamente, en esta recopilación hay algunas historias de Macondo, pueblo ficticio creado por el autor donde se desarrolla el argumento de Cien años de soledad, por lo que aquellos fragmentos me han ayudado como reconocimiento del terreno en el que moraré en los próximos meses. Espero tener una buena experiencia.
En resumen, una recopilación que solo recomiendo para los fanáticos de Gabo. Este libro no es una buena elección si lo que buscas es conocer por primera vez al autor porque entonces, existe la posibilidad, de que tu aburrimiento y enojo provoque que este libro salga "misteriosamente" volando directo contra la pared de tu habitación. Gabo escribe muy bien, eso no tiene discusión, pero recomiendo sus historias con más extensión. Son más entretenidas, profundas y críticas. En cambio estos cuentos tienen poco de eso. Mi calificación de 2,5 refleja mi reconocimiento por la prosa del autor, pero mi insatisfacción personal por la gran mayoría de sus pequeños relatos. Querido Gabo, nos encontraremos en una próxima ocasión, espero disfrutar más de tu compañía para entonces.