Este libro construye una biografía razonable de Buda y su contexto a partir de las fuentes históricas, procurando aterrizar los hechos más probables y, por tanto, mas reales, por decirlo de alguna manera, al revisar aquellos plagados de fantasía, poesía o religión, permitiendo además ver de plano las contradicciones o limitaciones propias entre su vida, contexto y enseñanza.
Ya con haber llegado a ese punto, el autor ha alcanzado su objetivo.
El juicioso análisis es confirmado o, al menos, soportado por una bibliografía diversa y extensa.
Al final se expone brevemente el avance del budismo en Occidente siendo muy frontal en que Occidente básicamente lo ha ajustado a base de negación, contradicción, marketing y conveniencia, mas que a aceptación integral de alguna versión histórica original de la doctrina, que ha podido establecerse a partir de las fuentes.
Tras su lectura, me llama la atención aún más buscar “Jesús, el judío”, del mismo autor, si parto de la base de que sobre Jesús existe más material y fuentes que permitan separar lo real de lo religioso.