Desde que el cuerpo sin vida de Alicia despertase a los vecinos de La Peña, no ha habido un día en el que la sargento Ana Montes no haya pensado en ella. A veces, los sucesos de nuestro presente son el resultado de un pasado palpitante y terrible que, como las hojas de un libro viejo, cargan con una mancha que lo corrompe todo.Un amor condenado, un secreto revelado. Un asesino sin nada que perder.
Born in Las Palmas de Gran Canaria in 1975, she has lived in Mexico, the United States and Spain.
Despite having started with poetry and short storytelling, he has always felt a weakness for thriller, crime and mystery novels as well as erotic narrative.
Es evidente que es una novela adictiva, pues me ha durado un suspiro. La historia transcurre en mi tierra, la isla de Gran Canaria, por lo que me ha sido fácil conectar con ella al identificar gran parte de los escenarios donde suceden los acontecimientos. Principalmente se enmarca en el municipio de Teror.
Todo comienza con un asesinato en el momento actual que se entremezcla con la narración de las vivencias de unas familias de una época pasada. Esta combinación entre la idiosincrasia de la sociedad canaria de esos años en los pueblos y la trama policial me ha resultado curiosa y fascinante.
Por momentos me ha recordado a la serie “Hierro” en cuanto al retrato de costumbres y personajes del lugar y la presentación de un crimen por resolver. En este sentido, la novela está muy bien hilada y se convierte en un thriller potente y que mantiene al lector enganchado a sus páginas.
Es cierto que en lo que respecta al giro de los acontecimientos hay alguna cosa en la que se me hace necesaria una mayor aclaración para encontrarle un completo sentido, pero incluso en ese desenlace me he quedado pegada hasta la última línea.
En definitiva, me parece que la autora, que además es autopublicada, construye una trama digna de cualquier gran editorial. Me ha parecido un libro adictivo y con un enfoque muy interesante. Realmente recomiendo su lectura tanto si eres isleño/a como si no, pues sin duda lo disfrutarás si es tu género favorito, aunque si no eres de la islas será una buena ocasión para familiarizarte con la jerga canaria.
La novela alterna entre dos historias: la de Amelia, una joven que vive un amor prohibido en Gran Canaria de los años 1940, y la de Ana Montes, su nieta, una policía que investiga un asesinato en la actualidad. Ambas historias se van entrelazando hasta revelar un oscuro secreto familiar.
Aunque hubo partes del libro que no entendí y me hice un pequeño lío,el tener la segunda parte esperando en la estantería me ánimo a terminarlo.
Me ha gustado bastante esta historia, aunque al comienzo me hice un pequeño lío con los nombres. Una vez que te sitúas, la novela atrapa y empieza a fluir con mucha más claridad, alternando pasado y presente de una forma que termina encajando muy bien.
La historia va desvelando poco a poco secretos familiares y heridas que siguen abiertas con el paso del tiempo. Me ha gustado cómo la autora construye esa atmósfera de inquietud constante, donde cada descubrimiento añade una nueva capa y te empuja a seguir leyendo para entender qué ocurrió realmente.
Además, para mí ha tenido un valor añadido muy especial. Está ambientada en mi isla y menciona lugares como Arucas (mi pueblo), Los Portales y Teror, donde estudié en las Dominicas y donde hice mi comunión. Leer esos nombres dentro de la historia me hizo sentirla mucho más cercana y especial.
Una novela envolvente, con buen ritmo y una ambientación que se disfruta especialmente si conoces los lugares.
Una novela fluida, con acento canario. A dos tiempos, la narrativa de una serie de crímenes te lleva a un misterio por resolver y cuando parece que todo estaba resuelto no es así.