Ana María Shua has earned a prominent place in contemporary Argentine fiction with the publication of many books in nearly every genre: novels, short stories, short short stories, poetry, children's fiction, books of humor and Jewish folklore, anthologies, film scripts, journalistic articles, and essays.
Her award-winning works have been translated to many languages, including English, French, German, Italian, Portuguese, Dutch, Swedish, Korean, Japanese, Chinese, Islandic, Bulgarian, and Serbian, and her stories appear in anthologies throughout the world. Born in Buenos Aires in 1951, Shua began her literary career at the young age of sixteen with the publication of El sol y yo (The Sun and I), a volume of poetry which received two literary prizes in 1967.
She went on to study at the Universidad Nacional de Buenos Aires and worked as an advertising copywriter and journalist during the early stages of her career. Since then, she has received numerous national and international awards, and a Guggenheim Fellowship for her novel El libro de los recuerdos(The Book of Memories, 1994).
Her other novels include Soy Paciente (Patient, 1980), Los amores de Laurita (Laurita's Loves,1984), which was made into a movie, La muerte como efecto secundario (Death as a Side Effect, 1997). and El peso de la tentación (The Weight of Temptation, 2007).
Her first four microfiction books have been published in Madrid in one volume: Cazadores de Letras, (Letter’s Hunters, 2009). Her complete short stories have been published as Que tengas una vida interesante (Buenos Aires, 2009). Her last microfiction book is Fenómenos de circo in 2011.
She published Contra el tiempo, short-stories, in 2013
Algunos de los micro-relatos se escapan (son muchísimos: más de 200), pero otros son perfectos. Y es honestamente raro encontrar tantos micro-relatos tan bien hechos en un solo libro.
Es el segundo libro de microrrelatos que leo de Ana María Shua. Me gustó un poco menos que el anterior —con el que debutó en este género—. Cada tanto aparecen relatos magistrales que hacen que valga la pena haber recorrido una veintena más intrascendentes. Mis favoritos fueron Sofisticación, Las mujeres se pintan, Una mujer, Ermitaño II, Pista Falsa, Excesivos ladrones, Crimen, El grito irresistible, la gotera, Dificultades con el alquiler, Piedras a los pájaros, Pàjaro en mano, Te tapa los ojos, Sueños de niños y Las máquinas no se rebelan.
En resumen, éste es el segundo de sus cuatro libros de microrrelatos. Seguramente le dé una oportunidad a los dos restantes porque ya los tengo. Y porque cuando Shua acierta es como un fogonazo de luz que se agradece y que se disfruta desde lo intelectual hasta lo emotivo.
Brutal. Son microrrelatos que van tejiendo las experiencias, las voces (y realmente, el auxilio de las geishas) que suceden y ocurren en una Casa de Geishas. Esos hombres que pasan y van borrando a las mujeres, esas habitaciones de la Mujer Araña y las Salas del Caracol que coleccionan babas espesas y polvillo blanco para condimentar una buena cena.
"De vez en cuando, casi involuntariamente, el bebé muerde el pezón. Después sigue mamando. La madre lanza un breve grito pero inmediatamente recupera su placidez. Aunque progresivamente pálida, debilitada, mamá extraña durante el día a ese bebé gordo y rosado que sólo llega de noche, que se va gateando por el jardín poco antes de amanecer"
Excelente colección de microrelatos de una maestra indiscutible del género. A la lista de adquisiciones futuras inscribo el libro recopilatorio de sus minitextos - Cazadores de letras- y un manual para escribir microficción.