La historia de Espana es la de un territorio practicamente sin gobernantes patriotas, es la historia de un fracaso, de lo que pudo haber sido y no fue, de lo que, en repetidas ocasiones, unos autenticos patriotas intentaron y otras tantas el oscurantismo religioso malogro. A estos intentos los reaccionarios de siempre les han calificado despectivamente de utopias, como si la utopia fuera un mal, cuando a lo largo de la historia solo las utopias han movido el mundo y han liberado al hombre, pues nunca es este tan sublime como cuando lucha por una utopia. () Esta es una historia de Espana atipica, porque no es un ensayo cientifico ni erudito, ni pretende serlo, se trata simplemente de comentar la increible historia de un pueblo que ha sido capaz de sobrevivir a tanto fracaso, y de ahi el titulo de la obra. Soy consciente de mi osadia, cuando existen tantos y tan excelentes libros de historia, pero me temo que se olvida con frecuencia el parecer de un ciudadano normal y corriente, que ha sufrido y sufre las insensateces de los politicos y las falacias de los pseudo-historiadores. Pretendo descubrir la mentira colectiva, desenmascarar tantas falsedades y someter todo a debate, practicando el juego limpio.
Si creíais que los Reyes Católicos, los Austrias o la Guerra de la Independencia son los símbolos que conforman nuestra identidad nacional, nuestro orgullo, no podéis estar más equivocados. Eso si no sois unos patrioteros besabanderas, en ese caso sí. La historia de España es la historia de un pueblo gobernado por incompetentes que solo actuaban para su bien, o el de la Iglesia. Desde lo que supuso la falsa unificación de España con los Reyes Católicos se ha producido una cultura de intolerancia y de fanatismo que ha supuesto nuestro atraso con respecto a Europa y posteriormente, el mundo. Una historia con un par de pinceladas de auténtica lucidez que luego fueron bien reprimidas, porque no sabemos apreciar lo poco que hacemos bien.
Muy bien documentado, con muchísimas citas de genios como Machado, Lorca o Azaña, y cuyo epílogo aúna una buena síntesis de lo que hemos hecho mal, lo que hemos hecho bien, y, sobre todo, propone. No me ha decepcionado nada.