Es una periodista, escritora, editora y conductora de origen mexicano. Estaba casada con el poeta y ensayista mexicano José Emilio Pacheco. Inició su labor periodística en 1960, en los diarios El Popular y Novedades.
Historias que retratan maravillosamente escenas de nuestro México en el día a día. Las descripciones de Cristina Pacheco son muy finas y reflejan mucha sensibilidad. Me encantó la historia de 'Lorenzo, el magnífico'...'cuando me muera quiero estar enterito: con mi sombra completa y con toda mi alma adentro'. En la portada del libro, se le describe a la autora como una narradora excepcional. Y estoy de acuerdo totalmente. Sólo que la mayoría de sus cuentos me apachurraron horriblemente el corazón. Coincido en que estos relatos describen el México crudo que nos rodea. Sin embargo, estoy convencida que también en nuestra naturaleza hay muchas manifestaciones de alegría. Me hubiera encantado leer algo así, donde se vea reflejada la cara dulce del mexicano.
Recién descubro la faceta de cuentista de esta gran mujer; no sólo nos describe la ciudad a través de la pantalla, también lo hace a través de relatos cortos. Hay mucha unidad en estos cuentos, los temas se repiten pero con personajes diferentes y bien delineados. Cristina conocía el habla de los pobres, de los desposeídos. Muchos de estos cuentos me estrujaron.
De mis favoritos: Darío y los camellos, Mamita querida, Tomasa, Jerónimo, el viejo y El Hombre que se murió de un rumor.
cada cuento me dejaba con el corazón más y más apachurrado. eso sí, todos los temas eran los mismos, con diferentes situaciones y personajes, pero se sintió repetitivo. no sé si disfruté esta antología porque sí me dejaron todos los cuentos con un vacío. así que por eso las tres estrellas, el librito me hizo sentir. quiero abrazar a todos los personajes, y cambiar a méxico.
La narrativa es buena, aunque sentí que la clave y el sentimiento de cada relato se redujo a una sola de sus líneas, eso me hizo perder el gusto por el restante de la historia. Me gusta el estilo de Cristina Pacheco, para un mexicano es reconocible, bastante verosímil.
Es la primera vez que leo a Cristina Pacheco y no esperaba nada cuando tomé el libro. Estos cuentos están muy bien escritos y muestran la precariedad, violencia y pobreza en la sociedad mexicana. Las historias que más me gustaron fueron: El hombre que se murió de un rumor, Jerónimo el viejo, Ecos en los ríos de piedras (excelente cuento) y Mi tumba, mi casa. Personalmente, me gustaron más los cuentos de la segunda mitad del libro.
El estilo narrativo imita la oralidad, lo que me parece completamente acertado para estas historias. Todas son cortas pero el final de los cuentos invitan a la reflexión sobre la situación del país y la violencia en el entorno familiar, gubernamental o de comunidad. También, se muestran abusos de poder y problemas de inseguridad.
Sí tengo que decir que es un libro que puede deprimir o entristecer por las historias que narra, pero los cuentos precisamente muestran la desesperanza en sus historias. Por esto lo leí de apoco y recomiendo que se haga así, porque puede ser pesado si se lee rápido. También, recomiendo que se lea lento para reflexionar detenidamente en las historias porque muchas tienen bastante para analizar. Algunas me recordaron a personas que conozco o historias que he escuchado en mi misma ciudad, por lo que considero que este libro muestra bastante bien la realidad de muchas personas en el país.
“…el capítulo de la multiplicación de los panes y de los peces nos pareció un cuento: sabíamos que frente al hambre Dios ya no hace milagros.”
Mediante un léxico inconfundible y tintes de poesía, Cristina Pacheco nos narra escenas en la vida de sus personajes con una fidelidad asombrosa. Es notable que su quehacer periodístico y la empatía que sentía por darle voz a quien nunca la había tenido, le brindó la solidez para crear estos cuentos, que en mayor o menor medida resultan desgarradores.
En Sopita de fideo, retrata a un segmento muy particular de la sociedad y estos son los marginados. Los olvidados, quienes a pesar de todos los esfuerzos, no pudieron superar el sistema opresor que día a día los aniquila, son los habitantes de aquel porcentaje que nació y murió en la misma pobreza, los habitantes del México profundo y en específico del antes conocido Distrito Federal y su periferia.
Los relatos aquí contenidos, resultan ser sencillos en su estructura, sin embargo el mensaje es poderoso, inquietante, triste, melancólico y reflexivo.
Sin lugar a dudas este es un libro fantástico para sumergirnos en el México convulso que también forma parte de nosotros y para conocer la prosa de la inolvidable Cristina Pacheco.
Sopita de fideo, no se como poder descirbirla más que verdad pura.
En el club de lectura de mi universidad se nos presentó el contexto en el que fue escrito y más importante, se habló de la autora.
Cristina Pacheco nos muestra una visión exacta del mexicano, y lo que me sorprende es lo actual que se siente, el libro tiene más de 30 años, pero mediante iba leyendo juraba que eso pudo haber pasado ayer, o el año pasado, o podría pasar el proximo año, y se sigue sintiendo.
Me dejé llevar por el titulo, pero el contenido fue lo que me impresionó, las historias me hicieron reir, llorar, enternecerme, me hizo reflexionar y pensar, un libro que todos los mexicanos deberiamos leer al menos una vez en nuestras vidas, y si es posible volverlo a leer cada año para comprobar si la situacion de México sigue siendo la misma.
En esta antología de relatos, Cristina Pacheco hace que entremos "Hasta la cocina" de la vida de personas comunes que, por un momento, dejan de ser ajenos para convertirse en los vecinos o en los parientes lejanos de los que, en las reuniones familiares, cuentan historias los abuelos o los tíos mayores. Así, pasan de ser ficción a ser la chispa que enciende recuerdos.
Buen libro, casi no soy ávida de la lectura Mexicana, pero de tanto en tando me da un antojo de leer a nuestros autores, este libro es muy característico de la literatura Mexicana, desde las expresiones hasta las situaciones que cualquiera ha vivido en nuestro país.
A veces parecían más narraciones de porno-miseria que otra cosa, pero muchas descripciones que se avienta con amenas sin dejar de ser crudas. Como si Mujer, casos se la vida real hiciera shorts.
Un conjunto de relatos crudos, tristes y bonitos de la vida cotidiana de la clase trabajadora mexicana. Cristina Pacheco narra estos relatos de manera coloquial. Cada historia tiene su toque familiar y sensible que hace conectes con cada personaje y cada vida.
Mis textos favoritos fueron: Mamita querida, el hombre que murió de un rumor y mi tumba mi casa; aunque la mayoría de los relatos hicieron mi corazón chiquito.
Es un libro muy interesante por el hecho de que narra como son las familias Mexicanas. Quizás es el hecho de que estamos acostumbrados a leer cosas que no son de nuestra cultura y ver que alguien la toma y la retracta tan bien. Me senti un poco confundida por que no sabia que eran pequeñas historias de personas distintas. Fue un poco confuso saber de quien estaban hablando.
Muy buenos relatos... desgarradores...donde la pobreza, la soledad, la nostalgia se hacen presentes.. Un México que existe, los no privilegiados... tan real como "Los olvidados" de Buñuel... dan ganas de llorar como "la nena"
No cabe duda que Cristina Pacheco me impresionó por la inventiva y experiencia de crear historias cotidianas con tanta crudeza y viveza, de forma que parecieran historias reales del día a día en México. Hubo muchas historias que me fascinaron y me mostraron una realidad palpable de mi Ciudad de México, aun siendo de hace mas de 30 años la existencia de este libro. Aunque haya bajado mi emoción de leer una por una, ya sea por la recurrencia de situación o entornos muy parecidos, además de la misma jerga, no me fue ajeno y me dio mucha energía el saber que tengo que cambiar la situación de mi entorno.