Aquí se reúnen cinco textos excepcionales a cargo de una de las mayores escritoras de la lengua. El primero, El último guajolote, describe a los vendedores ambulantes de la ciudad de México. El segundo se refiere al personaje de la novela Hasta no verte Jesús mío, Jesusa Palancares, y a la notabilísima persona de carne y hueso que la inspiró. Un tercer texto, Juchitecas, pinta el matriarcado del Istmo y originalmente se escribió para acompañar las fotografías de Graciela Iturbide, algunas de las cuales se reproducen aquí. Se necesita muchacha se ocupa del vasto mundo de las sirvientas y sus intrincadas relaciones con sus empleadoras. Las bordadoras tlaxcaltecas, finalmente, habla de las increíbles bordadoras de Huamantla, cuyas mágicas manos lo mismo ornan con flores que con hilos. Un libro fuera de serie.
Hélène Elizabeth Louise Amélie Paula Dolores Poniatowska Amor was born on May 19, 1933, in Paris, France. Her father was French of Polish ancestry and her mother a Mexican who was raised in France. When she was nine Poniatowska's family moved to México City. She grew up speaking French and learned English in a private British school. However, her knowledge of Spanish came from talking with the maids, so her written Spanish was largely colloquial. Poniatowska developed ties with the Mexican lower class in her youth and thus gained a sense of belonging to and an understanding of the Mexican culture. She felt and thought of herself as completely Mexican and of Spanish as her native language. Her works include characters who belong to the underprivileged classes, and she often gave voice to the powerless of her country.
She started writing as a journalist in 1954 and interviewed many famous Mexican and international writers. Many of these interviews can be found in her Palabras Cruzadas (1961; Crossed Words) and later in her Todo México (1990; All of Mexico). Besides her famous interviews, she also wrote several novels, short stories, chronicles, plays, and poems.
Among her novels are Hasta no verte, Jesús mío (1969; Until I see You, My Jesus), which earned her the Mazatlan Prize; Querido Diego, te abraza Quiela (1978; Dear Diego, love Quiela); La "Flor de Lis" (1988; The "Flower of the Lily"); and Tinísima (1992; Tinisima). Other narratives include Lilus Kikus (1954; Lilus Kikus; later an expanded edition appeared as Los cuentos [The Accounts] de Lilus Kikus in 1967); De noche vienes (1979; You Come at Night); Ay vida no me mereces (1985; Life, You Don't Deserve Me); Domingo 7 (1982; Seventh Sunday); Gaby Brimmer (1979; Gaby Brimmer); Todo empezó el domingo (1963; Everything Started on Sunday); and El último guajolote (1982; The Last Turkey).
Her chronicle La noche de Tlatelolco (1971; Massacre in Mexico) earned her the Javier Villarrutia Prize. She refused to accept it because she did not want to identify herself with then-President Echeverría's political establishment. Other chronicles include Fuerte es el silencio (1980; Silence Is Strong), and Nada, nadie: las voces del temblor (1988; Nothing, Nobody: The Voices of the Earthquake).
In theater, her play Melés y Teleo (1956; Melés and Teleo) uses a word game in the title, meaning "you read to me and I read to you." Finally, her poetry can be found in the Spanish publications Rojo de vida y negro de muerte, Estaciones, and Abside.
Ponistowska's skill as a novelist was her ability to combine fact with fiction. She lent her voice to the voiceless, but at the same time she took a step back and let the victims come forward to express their needs and pain, letting the Mexican people speak through her. Her settings were mostly in Mexico, and her characters were either Mexicans or people such as Angelina Beloff (Querido Diego, te abraza Quiela) or Tina Modotti (Tinísima) who lived important passages of their lives in Mexico. Many of her female characters are at the mercy of men. Their lives are ruled by a world made up of double standards. They try to do the right thing, but in the end they lose the men they loved and for whom they sacrificed. It is clear then that these women are never really appreciated.
Poniatowska had a great affinity with women and liked to write about them. But she also was interested in the poor, the weak, the street children, and the powerless. Interviewing the common people of Mexico became her trademark. After her first publication (Lilus Kikus, 1954), her writings became more and more political. For example, in Querido Diego (1978) Quiela's story is completely personal. It focuses upon her and her lover, the famous painter Diego Rivera. By comparison, in Tinísima (1992) Poniatowska reveals not just Modotti's emotional life but also her professional and political life as a communist.
However, Poniatowska's style often made it difficult fo
"A la Jesusa me parece verla en el cielo, en la tierra y en todo lugar."
Este es un libro tan vasto, con tanto dentro de sí, que en realidad cuesta hacer una reseña. Una compilación de relatos, de leyendas, de vidas intrincadas, las vidas de "los otros", de los que no tienen voz, las personas olvidadas y rechazadas por la sociedad. Un libro que se cubre de femineidad. Los vendedores ambulantes, las sirvientas, los desarraigados. Un libro de recuerdos, de tiempos ajenos que todavía se cruzan con algunas memorias presentes. Lo lees como espectador, como un extranjero en tu propia tierra, realidades que hemos visto, que hemos oido pero que nunca hemos vivido.
Cinco apartados sin aparente hilo conductor pero todos ellos escritos con una sensibilidad especial, con la mirada del que escucha y permite a los demás contar su historia. Es uno de esos libros que marcan vidas con un cachito de México en cada una de sus letras.
Me encantó, realmente no quería que se acabara pero igual es de esos libros a los que voy a volver.
Compilación de textos sobre mujeres y costumbres mexicanas. Muchos de los textos (o todos tal vez) ya habían sido publicados en otros libros sin embargo como recopilación hay algunos de los que más me gustan de la autora, además cuenta con varias fotografías muy buenas, incluidas las de Graciela Iturbide sobre las mujeres del Ismo de Tehuantepec que tan solo por ellas hacen que el libro valga la pena.
Dentro de los textos que se encuentran está el de la vida de Jesusa Plancares, la.mujer que inspiró al personaje de su novela "Hasta no verte Jesús mío" que es mi novela y texto favorito de la autora, también está uno que habla sobre las mujeres en Juchitán y el prefacio del libro de Graciela Iturbide, y uno sobre las mujeres trabajadoras del hogar de la Ciudad de México que vienen de comunidades indígenas o marginadas de la periferia de la metrópoli. Me parece que todos estos textos se encuentran en un libro que se llama "Las siete cabritas" que no he leído, y en otro llamado "Las indómitas" que salió hace poco. Los otros dos hablan sobre la antigua Ciudad de México y los oficios que se han ido perdiendo con el crecimiento de la ciudad y sobre la creación de los tapetes florales de Huamantla, en el estado de Tlaxcala. Todos los textos son interesantes aunque sean reciclados, por lo que si eres seguidora de la autora o si tienes varios libros de ella es posible que no encuentres mucha novedad, pero si no creo que este es un buen libro para empezar pues en mi opinión tiene varios de sus mejores escritos.
Sin embargo el hecho de que no haya mucho material inédito no me permite valorarlo mejor, es cierto que las fotografías hacen que el libro valga la pena, pero como lector me sentí un poco estafado al ver qué varios de los textos ya los había leído en otros de sus libros. El libro es bueno y si no has leído algo de ella es totalmente recomendable, pero si lo que buscas es algo nuevo o diferente creo que te hará pasar un mal trago.
«Me sentía fuerte de todo lo que no he vivido. Llegaba a mi casa y les decía: "Saben, algo está naciendo en mí, algo nuevo que antes no existía" pero no contestaban nada. Yo les quería decir: "Tengo cada vez más fuerza, estoy creciendo, ahora sí, voy a ser una mujer". Lo que crecía o a lo mejor estaba all desde hace años era el ser mexicana, el hacerme mexicana; sentir que México estaba adentro de mí y que era el mismo que el de la Jesusa y que con sólo abrir la rendija saldría.»
Precisamente lo que se siente mientras se lee esta preciosura de cancionero desgarrador:
«Me sentía fuerte de todo lo que no he vivido. Llegaba a mi casa y les decía: "Saben, algo está naciendo en mí, algo nuevo que antes no existía" pero no contestaban nada. Yo les quería decir: "Tengo cada vez más fuerza, estoy creciendo, ahora sí, voy a ser una mujer". Lo que crecía o a lo mejor estaba all desde hace años era el ser mexicana, el hacerme mexicana; sentir que México estaba adentro de mí y que era el mismo que el de la Jesusa y que con sólo abrir la rendija saldría.»
Gracias por devolver a mi ideario mis iguanas, mis bordados en oro, mis híbridos, mi Malinche, mi Cachita y mis hongos.
(Sobre la Malinche) «Sin embargo no son mayores sus poderes que los de la Virgencita (de la Caridad). Son distintos. Los de la virgen son blancos, los suyos son de obsidiana y cortan filosos, sacan manantiales de sangre, hacen nacer híbridos. Los opuestos se encuentran. Las señoritas de Huamantla los días de mercado les compran sus hongos a Rafaela, a Ignacia, a Guadalupe, a Paula, a Emelia. A veces, si el molito resulta delicioso tienen sueños extraños y recuerdan que alguna vez fueron flores, hongos con su estípite delgado y gracioso. De inmediato le piden a la Virgen que las cobije y no les desampare, que de ellas su vista no aparte porque los caminos de la tierra son espinosos y los que llevan a su altar seguros y mullidos.»
Ese ensayo, "Chicanas y Mexicanas,"asombroso y estentóreo, a rebuke of Paz's opening essay of the Labyrinth that towers over Paz because Elena Poniatowska understands sociology, understands history and wrote a powerful feminist text that has not been adequately appreciated. In this collection is my favorite line of any essay, the moment in which I understood the power of the pen to intervene, critique and change history: "una mujer que urge en botes dice más que todas las cifras."
Tenía dudas si darle cuatro o cinco estrellas a esta lectura; pues no me convencían algunos temas o descripciones. Sin embargo, al final, en la descripción de "las sirvientas, las criadas" no pude más que reconocerle las cinco estrellas y muchas más. Me puse a pensar en cuánta verdad tiene, cuántas vidas se acaban sirviendo a otros, cuántas casas y vidas no propias se apoderan de ellas y las consumen en muchos casos y casas. La descripción del dolor, de la tristeza, de la pena, del maltrato, por desgracias en muchos casos, que reciben todavía es doloroso, triste, penoso, diría vergonzoso y no obstante... Elena tiene mucha la razón. La vida de Jesusa, la misma heroína que vemos en "Hasta no verte Jesús mío" ya era cautivadora, ahora me lo es aún más.