"Yo creo que toda la vida he estado embarcado, que no tuve nunca amigos, ni parientes, ni novia."
"De cualquier manera, hoy gozo, porque veo que no he muerto, que aún -trabajándome- puede que llegue a no mala altura."
Cuando se trata de un autor siempre abrazado por la crítica desde las posturas psicologistas, un diario íntimo es como sacarse la lotería. El Quiroga de 21 años empieza a escribir estas páginas apenas zarpa en el "Montevideo". Es por casi un mes que, en el mar, exhausta un primer diario en físico donde llena sus pensamientos: melancolías al Salto abandonado, pasiones artísticas, pasiones deportivas, interacciones sociales, etc. Todo eso sumado a los detalles de alto valor biográfico también son interesantes.
Las manos del escritor, en una pasión desbordante, no pueden evitar escribir poemas y prosas que en su próximo primer libro publicará. El resultado crudo de lo que siembra se ve. Viniendo de haber leído Los Arrecifes de Coral (cosa que es mi situación) es interesante ver las ideas conceptuales de escritos que más adelante Quiroga publicará.
El diario de viaje es, realmente, dos diarios divididos de manera tal que el primero abarca desde que Quiroga zarpa hasta que llega, y el segundo abarca todas sus adquisiciones y crecientes ausencias económicas.
Ambas partes son de una igual extensión, pero la primera, aún con menor exploración, me resultó más placentera. El mar obliga al pensamiento de Quiroga. La segunda parte resulta también agradable pero tiene un peso que siento yo es mayormente biográfico y factual. Bien es entendible que la segunda parte no sea tan divertida, cuando es Quiroga mismo quien dice en esta parte "Verdad que no tengo dinero, lo que es algo para no divertirse".
Quiroga se verá enaltecido, curioso, melancólico, soñador, desesperado, apasionado. Todo el sentimiento humano de su vida en la exploración Parisina que, cerrado en lo abrupto de su agotante pobreza, resulta el centro de su interacción modernista/exploración ciclista/carrera literaria (depende desde que punto crítico lo veas).
Inicié la lectura desde un formato pirata y ante el gusto no aguanté para comprármelo en físico. La edición en particular que he seleccionado es impecable: notas al pie que ayudan a esclarecer un montón de cosas que se podrían perder, información adicional, además de otros apartados en donde se encuentran más textos escondidos de Quiroga.
En un inicio quise leerlo de una manera sincrónica, esperando a que el día siguiente concuerde con el mío en persona para leerlo, pero me resultó imposible. La lectura me enganchó en su totalidad.
He elegido las citas que he elegido porque son las que jamás escuché siendo usadas por la crítica y porque son fragmentos que me han gustado mucho.
Recomendado totalmente, aunque mi disfrute obviamente esté algo sesgado.