Ganadora del primer premio en el "concurso de Literatura Juvenil Marcela Paz", del año 1989, es esta magnífica novela de entretenida y tierna trama, que retrata de manera fiel el mundo de la las amistades, las fantasías y los primeros amores. Ernesto, Ernestina y el Capitán Rojo, Magú y la Yanet son algunos de los personajes que recorren las entretenidas páginas de este libro. Verás cómo la amistad es una de las cosas más poderosas del mundo, y que a pesar de la distancia, siempre crece.
Una fortísima ventolera de nostalgia me hizo aterrizar aquí, en una de las historias variopintas que marcó mi infancia como lectora. Han pasado muchos, muchos años desde que la leí por primera vez. Este ejercicio de leer de adulta lo que se atesoró de niña es peligroso: se puede volver a abrazar con ternura aquello que nos hizo feliz o rechazarlo con juicios surgidos de una mentalidad más madura, y sobre todo, que responde a otra época. Pero me arriesgué por estar segura de que estas serían las rutas que me sacarían de un bloqueo en el que se me han atorado un montón de prosas que descarté dejando a medias, sin la promesa de retomarlas alguna vez. Lo logré, sostuve el libro poquísimas veces y eso bastó para acabarlo. Algunos pasajes me obligan a pensar que no ha envejecido tan bien, pero me quedo con la premisa tierna que alumbró mi imaginación, inocente entonces, porque hoy todavía percibo su rayito de luz cálida.
Me pareció una historia muy divertida pero no me encantó como para darle 5 estrellas, lo recomiendo si quieres empezar con la lectura es una historia corta y divertida.