Este tomo incluye las aventuras de Superman publicadas originalmente en la revista Action Comics #17 al 21 y Superman #3.
Texto de contratapa: Corría 1938 cuando dos jóvenes soñadores, el guionista Jerry Siegel y el dibujante Joe Shuster, sorprendieron al público de Estados Unidos con una creación destinada a convertirse en uno de los grande mitos del siglo XX: nacía Superman, el Hombre de Acero, en las páginas de la revista Action Comics. Esta colección de 14 libros abarca aquellos fascinantes primeros cinco años de vida del último hijo del planeta Krypton, con las 100 primeras historietas publicadas en estricto orden cronológico y en estreno absoluto para el público argentino.
Jerome "Jerry" Siegel, who also used pseudonyms including Joe Carter, Jerry Ess, and Herbert S. Fine, was the American co-creator of Superman (along with Joe Shuster), the first of the great comic book superheroes and one of the most recognizable icons of the 20th century. He and Shuster were inducted into the comic book industry's Will Eisner Comic Book Hall of Fame in 1992 and the Jack Kirby Hall of Fame in 1993.
Quizás de los tomos del viejo Superman que leí hasta ahora este sea el más aburrido. No es que la calidad haya bajado, simplemente es que en el #4 Superman hace menos aberraciones que en los anteriores, y yo que ya me estaba acostumbrando a enumerar sus barbaridades por tomo, ahora me quedé con poco que decir al respecto. En algún momento usa la violencia en forma desmedida, en otro festeja la muerte de algún truhán, pero a grandes rasgos se porta como la gente. Lo más interesante de este tomo vino por parte de Ultra Humanite, el villano, que no sólo tiene el honor de ser el primer supervillano de la historia, ¡sino el primer villano transexual! Cuando se ve forzado a cambiar de cuerpo una vez más, no se le ocurre mejor idea que meterese en el de una actriz famosa y utilizar sus encantos de seducción para manipular jeropas. De haber existido los GLAAD en el 39, seguro que este capítulo se ganaba uno, de cabeza. Ahora ya tengo cuatro tomos acumulados de Superman y me gustaría ponerme al día, pero como últimamente estoy leyendo más de prestado que comics míos, tampoco sé si les haré un hueco pronto. Y cuando me reencuentre con Superman, espero que deje la mesura de lado para poder reencontrarme con el criminal que tanto me fascinó en el #3.
El chabón no hizo un carajo de extraordinario en este número a lo que venía ocurriendo en los 3 anteriores. Incluso nada me pareció violento. Eso sí: me gusta el hecho de que Ultra... . . . EEESPOILER MABELLLL EEESPOILER MABELLLL EEESPOILER MABELLLL
... Esté en el cuerpo de una mina. Entre que es malvada y está buena, yo le doy. Leí dos faltas de ortografías. Una de ellas, decía "... cuando no veamos..." ¿No veamo y no besemo braian?
Pocos sabíamos que la inspiración para Luisa Lane, fue una modelo que contrató el propio Shuster a sus 20 años para mejorar sus dibujos y que esta acabaría casándose con su amigo, Jerry Siegel: Joanne Carter. En este volumen volvemos a encontrar a Ultra-Humanite, el supervillano pre-Luthor, pero ahora convertido en una mujer (han pasado su cerebro al cuerpo de una), lo que lo hace, tal vez, el primer villano transgénero del cómic. 1. Superman se enfrenta a saboteadores de barcos, controlados por Ultra-Humanita. 2. Superman se enfrenta a un periódico sensacionalista y populachero que chantajea a políticos y actrices. 3. Superman hace frente a una pandemia mortal en Metrópolis. 4. Superman descubre un orfanato donde los niños son maltratados y abusados. 5. Luisa Lane descubre a unos criminales, y como siempre, le entra al quite para llevarlos a prisión. 6. La actriz Dolores Winters secuestra a un grupo de actores y productores importantes de Hollywood. Pero, además, esconde un secreto dentro de ella. 7. Superman debe salvar a un científico que —muy a pesar del superhéroe— a inventando un rayo atómico y mortal. Dolores Winters seduce al científico para lograr obtener el rayo.
Edición coleccionable argentina, tomo 4 de 14, que traduce Action Comics #17 al 21 y Superman #3. Cuenta con traducción e introducción de Alejo García Valdearena.