Hace más de treinta años nació en la imaginación de Alfonso Ussía un personaje: Critián Ildefonso Laus Deo María Ximénez de Andrada y Belvís de los Gazules, marqués de Sotoancho, un liberal sometido a su papel de heredero de su pequeño mundo, según palabras del autor. Éste, premio González Ruano de periodismo, conocido columnista de diversas publicaciones, y colaborador en programas radiofónicos como Protagonistas y La brújula dio muestras de su aguda ironía a través de las vivencias del marqués de Sotoancho, que se convirtió en el preferido de los oyentes radiofónicos.
El libro lo leí hace 16 años, pero aunque hiciera muchos mas es imposible no recordar adecuadamente al Marques de Sotoancho, personaje creado por el autor que ha protagonizado una serie de libros todos escritos con el mismo sentido del humor y gracejo que caracterizan al autor. Entretenido, se lee en nada de tiempo y siempre con la ironía que le caracteriza, es una gozada.
Divertidísimo libro, lleno de gracia, de un lenguaje local picante y con muchos de giros idiomáticos curiosos, retrata una nobleza provinciana, ultracatólica, decadente y en general ridícula, por tanto muy cómica. La mamá es un esperpento delicioso. La pasé fenomenal.
He pasado un buen rato con un mítico personaje, con el paso del tiempo el modelo de personaje yo creo que ha variado, pero aún así aun veo algún que otro marques por aquí.
No conocía a Alfonso Ussía y, tras una recomendación de mi mujer, decidí leerlo. La verdad es que no puedo estar más satisfecho. Un humor fresco e inteligente. Seguiré leyendo la saga.
Libro ágil, divertido, justo lo que necesitaba. Ha habido varias escenas que me han hecho reír. Justo dos de las que más, en el baño. Divertido personaje, seguiré la saga
Sirva esta breve reseña para rendir mi pequeño tributo a quién tan buenos “ratitos” de lectura me ha brindado. No recuerdo a qué edad me aficioné a leer esta serie. Lo que si recuerdo es que la empecé por el tercero o el cuarto volumen. Luego ya casi en orden me leí un montón, aunque confieso que aún me quedan al menos dos o tres ejemplares por leer. Tampoco pasa nada porque no los lea.
Poco sabía entonces (y menos me importaba) la ideología “tan poco liberal” de la que Ussía hacía gala en más de una entrevista. Son más de 50 títulos los que nos deja, del marqués unos 14 ó 15, en los que la parodia que desplegada era difícil que no te arrancara bastantes sonrisas y más de una carcajada. En definitiva, cogías sus novelas para pasártelo bien, y era casi imposible que el autor no lo consiguiera.
Algunas de sus obras han envejecido peor (su “Tratado de las buenas maneras” levantaría muchas cejas ante el buenismo imperante), y su sentido del humor es claramente no compartido por muchos lectores actuales. Pero todo depende del talante con el que quieras empezar su lectura. Y yo, por si acaso, prefiero quedarme con la primera impresión.
Así que mi homenaje por tan buenos momentos. El que quiera leerlo con doble sentido que no cuente conmigo. Y si pueden (desconozco si está en podcast), que escuchen algún “Jardín de los Bonsáis” de su etapa con Luis del Olmo en “Protagonistas”. Ahí queda eso.
Y a quienes se enfadan si comparamos a Ussía con el magnífico Tom Sharpe y su estrafalario Wilt. Yo sí lo hago y no me rasgo las vestiduras por ello.
Cuatro estrellas al conjunto de la obra del Marqués de Sotoancho. ⭐⭐⭐⭐
Tremendamente divertido, entretenido. Describe en clave de humor situaciones totalmente ridículas de un marqués rancio entrado en años y su extraña relación con su madre.
No pasa nada si no lo lees, pero qué bien te lo pasas leyéndolo. Para aquellos que recordamos el programa de radio "Protagonístas" y su espacio "El jardín de los Bonsais" con tanto cariño, resulta ésta una lectura muy agradable, de esas que te dibujan una sonrisa bobalicona. Recomendado para momentos de "bajón" o para leer entre libros de gran calado.
Libro cortito que no ha cumplido las expectativas que tenía sobre él. Esperaba que el libro de Alfonso Ussía fuera una especie de "reverso cañí" de los libros de Terenci Moix. Pero recuerdo a Terenci Moix tirando a dar con mucha más precisión y acierto que Ussía.
Tengo la sensación de que el autor no se dejó llevar del todo en este primer libro. Imagino que en los siguientes, ante la respuesta del público, decidiría extremar más al personaje y la sátira al mundo que describe. De algún modo, quiero creer que el personaje se irá definiendo y evolucionando, tomando más cuerpo a medida que el autor indague más y más en el adn literario del marqués de Sotoancho.
Este primer libro es demasiado costumbrista para mi gusto y le falta el humor que buscaba en él.
Quizás me haya inclinado a leerlo después de haber visto la película "Dios mío, ¿pero qué te hemos hecho?" y esperaba encontrar en el libro algo de la mala leche de la película.
En cualquier caso, al tratarse de un libro compuesto por capítulos cortos -fragmentos de esas "memorias" del título-, se lee sin problemas y sin necesitar demasiada concentración, por lo que es ideal para ratitos entre baño y baño en la playa o para los trayectos en metro de un lado a otro.
Qué bobo libro! Cómo me ha hecho reir! De repente el humor era muy simple, otras muy agudo. Lo he disfrutado mucho. Y sí, así me imagino a más de un aristócrata de rancio abolengo. Tan rancio, tan rancio, que huelen mal.