Una profunda reflexión sobre la necesidad de reforzar nuestros lazos y comunidades. Un referente generacional. Un ensayo sobre cómo recuperar la esperanza en un futuro compartido.
En tiempos estancados, sin futuro, surge una apropiación reaccionaria de la nostalgia. No es ningún secreto: es lo que hemos vivido en los últimos años con el auge de la ultraderecha. Ante esta situación, la izquierda se encuentra en una encrucijada, atrapada entre el instinto de renegar de la nostalgia y la necesidad de soportarse en valores históricos. Quiere mirar hacia delante al mismo tiempo que se enfrenta a un presente marcado por la crisis ecológica y los deseos insatisfechos del liberalismo.
Motivada por el deseo de entender, pero también de actuar, la filósofa y analista política Elizabeth Duval indaga en las razones de dicho fenómeno y propone vías para desatascarlo. Frente a una política que se ha vuelto aséptica y a un pesimismo melancólico, Duval reivindica un posicionamiento feliz, centrado en los afectos, que nos permita reinterpretar nociones como patria o familia, combatir el aislamiento de los individuos y reforzar los lazos que nos unen.
Nacida en Alcalá de Henares (Madrid) y criada en Plasencia (Extremadura). Licenciada en Filosofía y Filología francesa por las universidades Paris I Panthéon-Sorbonne y Sorbonne Nouvelle de París. Autora de libros como «Reina», «Excepción», «Después de lo trans», «Madrid será la tumba» o «Melancolía», con traducciones al inglés y al alemán. Pemio ICON Agitación Cultural de 2021, conductora de podcasts como La Noria y colaboradora en medios de comunicación como eldiario.es, La Sexta, o El País.
La verdad esque toooodo el mundo está odiando este libro, yo la verdad es que también un poco pero también un pcoo no, se le va escriendo un poco a veces pero tiene algunas reflexiones que la verdad pues si, está señora ha crecido pensando que si cataluya se independizaba pues ella se iba allí porque total España era tan poco moderna. Yo también lo pensaba. Conclusión libro 3 estrellas pero aún así yo seguirá siendo su novia. TKM Eli, seguiré escuchándote en todos tus versiones de escucha
Segundo ensayo que leo de Duval, después de haber leído "Después de lo trans". Y creo que le achaco los mismos defectos y virtudes que a ese primer ensayo. Reconozco que lo he leído relativamente rápido pero de manera bastante troceado (media hora por aquí, media hora por allá), lo que quizás no sean las mejores condiciones de lectura. Tampoco suelo leer ensayo filosófico-político. Probablemente mi reseña esté influenciada por estos factores.
Empezando por lo positivo, el ensayo plantea cuestiones interesantes con enfoques que no suelen verse en el clima político de "izquierdas" actual de España y desmonta de manera inteligente los argumentos o planteamientos de las corrientes reaccionarias. Algunos fragmentos o reflexiones me parecen muy logrados.
Sin embargo, creo que el ensayo peca de ciertos defectos que ya apreciaba en otros escritos de Duval : un estilo quizás inútilmente recargado, ciertas referencias poco explícitas si no se conoce las obras citadas de antemano.
A diferencia de "Después de lo trans", el ensayo aquí abarca muchos temas y quizás demasiados. Es más un panorama de temas que interesan a Elisabeth Duval pero algunos necesitarían un análisis más detallado.
Otro punto es el hecho de que el ensayo fluctúa entro lo muy teórico y lo muy ligeramente práctico y me falta en algunos temas un enfoque más concreto y práctico (aunque como ella dice ese no es tal vez el rol de un escrito filosófico). Este punto no me molestaba tanto en "Después de lo trans " pero aquí lo he echado de menos. En conclusión, como lectura, tres estrellas y media.
Tengo que reconocer que tengo una relación ambivalente con Duval. Alguien, en una reseña de Goodreads, decía que su relación con ella se asemejaba a la que uno puede tener con un hummus de sabores y algo así me pasa a mí. Por un lado me interesa, me medio identifico con ella (porque también he vivido, he estudiado y vivo en Francia) y me gustan en general sus ideas aunque a veces peque de pedantería. Pero también no puedo evitar preguntarme : ¿ cómo es que alguien que se encaminaba a una carrera académica en Francia ha terminado de tertuliana y ensayista en muchos medios tan joven ?
Cuanto menos, hay muchísimo de interés en el ensayo que Elizabeth Duval traza sobre el escenario político nacional de la última década; un análisis que, sin embargo, puede también aplicarse en abstracto, a derecha e izquierda, aquí y fuera.
La incertidumbre continúa por dominarnos progresivamente y la imaginación se vuelve ingentemente necesaria ante la posibilidad de caer en el ansia de un pasado que nunca fue. Lo esbozó ya Joaquin Sabina: ‘no hay nostalgia peor que añorar lo que nunca jamás sucedió’.
Interesantes reflexiones sobre la izquierda y su relación con España, sobre la familia, sobre la comunidad, sobre la identidad o sobre la militancia. Muy interesante y acertado el término de patriotismo afectivo
pensamientos serán ordenados cuando tengamos el bookclub pero resumen:
el principio se me hizo bola pero luego se hizo más ameno, es un pelín más asequible que después de lo trans y los artículos que suele escribir, no ha sido vidacambiante porque no cuenta mucho nuevo, me ha hecho darme cuenta de la reticencia que me surge ante cualquier atisbo de crítica a la izquiera lol
Es un libro honesto y autocrítico de la izquierda, que propone dejar a un lado la melancolía y poder reimaginar nuestro futuro. No estoy de acuerdo en todos los planteamientos, pero Duval tiene mucha razón en puntualizar en la falta de pensar más allá de la izquierda y al menos tomar en serio las críticas y argumentos de sus enemigos.
Dispuesta a despojar a una parte de la izquierda de las ataduras que pone su supuesta superioridad moral, Elizabeth Duval nos propone un ensayo en la cual esboza una posible salida para esta izquierda, más posibilista, sin tanta moralina que sofoque su crecimiento en medio de tanto descreimiento, empieza, por ejemplo por diseñar una especie de entramado para establecer que está misma izquierda dirija y construya una especie de patriotismo, concepto que siempre ha denostado, quitándole monopolio a la derecha, basado en los afectos. En otro orden de cosas, es de subrayar el posibilismo de sus propuestas al no desechar ciertos conceptos propios del conservadurismo tanto de izquierdas como de derechas, como el de la familia. Por último, remarcar que, en definitiva este libro es una canto a favor de la esperanza y en contra de la resignación y subraya si adhesión a la búsqueda continua de la felicidad, distanciándose, una vez más de ciertos sectores de la izquierda que la tildarian de cantamañanas.
No reseñé el libro en su momento (más o menos cuando salió) y no me acuerdo de la totalidad del libro y ni siquiera se dónde lo tengo guardado. Es un libro honestamente pésimo, porque más allá del uso rimbombante del lenguaje no dice absolutamente nada con profundidad o convicción. Lo que hace la ex-alto cargo de Sumar es intentar explicar por qué existe el movimiento reaccionario en España, realizando unos razonamientos decentes, aunque básicos, y otros absolutamente pobres e incongruentes.
De hecho, todo el libro está provisto de esa capa translúcida de socialdemocracia que empieza a adquirir toda su obra a partir de este momento. La Duval de Reina o Después de lo Trans (aunque tampoco me encantara) ya no existe. Ahora tenemos una opinadora de la columna de El País.
Por último, este ejercicio de intento de crítica política ahora resulta doblemente insultante teniendo en cuenta su trayectoria política: un ejercicio de escalada profesional, donde consiguió un puesto lucrativo en eso que antaño criticaba, y que abandonó en cuanto el barco se hundía.
Hacía mucho que no leía un libro desde el cual se articulen tantas cosas que siento y pienso y muchas veces no sé expresar - mucho de lo que me cuentas no es nuevo, ya estaba ahí, sólo necesitaba que me lo recordases - quizás por eso se lee tan rapidito. Me gusta mucho la prosa de Duval, a mí, que disfruto de sintagmas enrevesados, me ha resultado honesta y ligera en comparación a la manera en que he visto que se expresa oralmente, lo cual ha sido una grata sorpresa porque pensaba que iba a ser un libro muy denso. Teniendo en cuenta estos factores, además de que siendo estudiante de políticas también conozco a muchos autores e ideas que referencia (a través, por cierto, de un pulido estilo de ensayo francés) me ha parecido bastante accesible a la vez que ofrece puntos de reflexión muy interesantes, como la patria afectiva, la deriva a una superioridad racional de la izquierda, la esperanza de una buena vida como horizonte político, y la vitalidad de lo común en comunidad.
Partiendo de la base de que tenía muchas expectativas puestas en este ensayo (eso nunca es bueno) a mi parecer patina bastante: le pesa mucho una primera parte (está dividido en tres) poco profunda, demasiado autobiográfica, poco interesante y desordenada en su exposición.
Una pequeña catástrofe que más o menos compensa con una segunda parte mucho mejor orientada, con muchas buenas ideas y una exposición bastante acertada.
Un ensayo que se lee muy rapidito y que tiene buenas ideas aunque no es para nada tan interesante ni trendsettler como me esperaba, pero eso es 100% culpa mía.
Lo que más me gustó de este, el primer libro que leo de no-ficción de Elizabeth Duval, es su honestidad. No vacila en explicitar la duda, la pereza, el sinsentido de ciertas cosas o de tener que brindar un curso de acción. Los capítulos son breves y, extrañamente para el género, tanto amenos como profundos. Las citas académicas son pocas y justificadas; quizás haya habido ahí un ida y vuelta con les editores, no lo sé, o quizás le sale naturalmente. Criticar una mirada como la de Duval solo denota estrechez de miras y una política que más que compromiso demanda servilismo.
siento que me esperaba algo distinto de este ensayo. algunas cosas me chirriaban, otras no tanto. me ha costado entender la conexión entre reflexiones. siento que intentando darle sentido he indagado y reafirmado algunos de mis pensamientos.
Pues me gustó, pero se puede sintetizar el argumento en un texto mucho más corto. No obstante, estoy más o menos de acuerdo con lo que dice sobre la dialéctica entre la felicidad y la tristeza, la comunidad y la soledad. Ahora más que nunca necesitamos imaginar futuros expansivos, mejores.