Dispuesta a despojar a una parte de la izquierda de las ataduras que pone su supuesta superioridad moral, Elizabeth Duval nos propone un ensayo en la cual esboza una posible salida para esta izquierda, más posibilista, sin tanta moralina que sofoque su crecimiento en medio de tanto descreimiento, empieza, por ejemplo por diseñar una especie de entramado para establecer que está misma izquierda dirija y construya una especie de patriotismo, concepto que siempre ha denostado, quitándole monopolio a la derecha, basado en los afectos.
En otro orden de cosas, es de subrayar el posibilismo de sus propuestas al no desechar ciertos conceptos propios del conservadurismo tanto de izquierdas como de derechas, como el de la familia.
Por último, remarcar que, en definitiva este libro es una canto a favor de la esperanza y en contra de la resignación y subraya si adhesión a la búsqueda continua de la felicidad, distanciándose, una vez más de ciertos sectores de la izquierda que la tildarian de cantamañanas.