El prestigioso autor de The political system (1953) ofrece en este libro, que forma parte, como aquel, de un vasto proyecto de construcción de una teoría sustantiva de la vida política, el molde dentro del cual podría vaciarse esa teoría, el andamiaje conceptual que debería sustentarla. Su propósito es exponer los procesos
When I was in graduate school, systems theory was one of the major approaches to the study of politics. And David Easton was a primasry exponent of this perspective. Hence, in my very first year of graduate school, this and some other works on systems theory became a key component of my reading list.
la verdad que esta todo muy bien sintetizado y muy bien explicado... es engorroso porque es todo concepto teórico y no lo lleva mucho a la empiria pero nada que una coca cola al lado mio no solucione
En su pretensión de cientificidad, la ciencia política resulta para los párvulos, para los legos, a ratos ininteligible. Este libro de David Easton, en sentido contrario a lo dicho por Immanuel Kant en su libro “Prolegómenos a toda metafísica del porvenir”, no está hecho para estudiantes sino para maestros. Se requiere algunos rudimentos de sociología y teoría de sistemas para aprehender sus ideas. Sin embargo, incluso careciendo de estos conocimientos, es posible, con mucha concentración y empeño terminar el libro y llegar a la parte medular de su texto.
Primero, Easton señaló que, frente al retroceso en el avance de la ciencia política hecho antes de la SGM, se había redescubierto los aportes de las ciencias de la conducta, las cuales, por su progreso, dieron a la ciencia política una pauta para ahondar en su carácter más científico, más detallado. Segundo, aludió al uso de la idea de sistema, y apuntó al carácter analítico del concepto; tercero, mostró las características del sistema político, que no es sino aquél por medio del cual se hace una acción autoritaria de valores o producto a una sociedad in toto, y por último, habló de las perturbaciones y del modo en cómo las gestiona el sistema política para sobrevivir y retroalimentarse. Considero que esta última parte avizora el estudio de las instituciones, mejor perfilado por Douglas North en décadas posteriores.
Main point is that that political systems should be analyzed as systems, not in their constituent parts. We should think about how inputs into a system are translated into outputs, and how these outputs then affect the inputs. This is a good point for one sort of analysis but the book is much too abstract, promising a usefulness of analysis that did not materialize in the decades to come.