Un tomo que no deja respiro, como fue todo el arco de Namek. Hay una persecución sin descanso para hacerse con las Bolas de Dragon del nuevo planeta. Y aunque todos sabemos actualmente quién es Freezer, intentándolo ver con ojos de la publicación original del manga, el personaje resultó muy engañoso, pues no parecía para tanto, más allá del miedo que le tenían sus acólitos.
Por lo demás tenemos un par de batallas interesantes libradas por Vegeta, aunque aquí la acción de combate pasa más a un segundo plano para que los personajes sigan sus estrategias para hacerse con el preciado botín, mientras que nuestros protagonistas van en todo momento a la zaga para mantener el pulso sin concluir.