Hoy vuelvo después de muchas semanas con este libro de investigación de Carlos Fonseca sobre un tema, que aunque no siendo una fanática de esa época, siempre me había llamado la atención. Las frases anteriormente expuestas son las palabras que escribieron algunas de las 13 rosas rojas antes de ser fusiladas. Blanca tenía 29 años, Dionisia, 20, y Julia, 19. Todas fueron asesinadas junto a sus compañeras, cuyas edades oscilaban entre los 18 y los 29.
El libro, que pensaba que a lo mejor se me haría súper lento y difícil de leer, me duró 48 horas... solo 48 horas. Es super fácil de leer, en contra de lo que yo pensaba, cuenta con mucha información y aún contando la historia de unas personas que fueron fusiladas por sus ideales, no por ningún crimen, el escritor no tiene problema en criticar algunas actuaciones, de las que fueron víctimas personas inocentes, por culpa de esos mismos ideales.
Para I@s futur@s lector@s de este libro solo os digo algo... vais a llorar, haceros la idea de que lo haréis. La historia es dura, os creara impotencia y la forma de explicarlo, con testimonios de supervivientes que fueron compañeras de las 13 rosas en la cárcel de Ventas, os hará empatizar con los personajes. Como curiosidad deciros que en sus páginas, nos habla también, de pasada, de los 43 claveles (43 hombres que fueron fusilados ese mismo día, pero antes que ellas), entre los que estaban el marido de Blanca Brisac, dejando con ello huérfano de padre y madre al hijo de ambos, y el novio de Virtudes Gonzalez. Ellas, antes de llegar al cementerio del Este, solo pensaban que al menos podrían abrazarlos en su último instante de vida. Al pisar el suelo, supieron que jamás lo volverían a hacer.
Blanca, Julia, Virtudes, Dionisia, Carmen, Martina, Pilar, Adelina, Elena, Ana, Joaquina, Victoria y Luisa, trece nombres que jamás se borraran de la historia.