En una época donde hablar de la bendiciones puede resultar una frivolidad o suena a un cuento de las mil y una noches —aquel de una lámpara maravillosa—, este reconocido cantautor nos trae sus reflexiones, bastante centrado y pertinente.
Mi esposa y yo seguimos desde hace mucho la carrera de «Smitty». Es grato encontrarnos con un artista bien madurado, preocupado por una sana dieta espiritual, sensible a las necesidades de la gente, y sin temor de denunciar los excesos del cristianismo occidental. Su faceta de ”old man“ —perdí la cuenta de sus nietos— es inevitable en esta obra de 6 capítulos.
Cuando eres padre de familia te interesas en estos temas cotidianos: manejo del tiempo y el dinero, la educación de los niños. En este libro trata de cómo procurar la bendición de Dios es cada área, pero de ninguna manera es uno de esos ”Tres pasos para alcanzar esto“ o ”Cinco claves infalibles para lograr aquello“. Es una disertación honesta sobre lo que el autor ha visto y vivido en su caminar de fe.
Cada capítulo va enlazando una idea dentro de «La oración de bendición» (comparable a «La oración de Jabes» pero diferente, más sustancioso temáticamente hablando). La extensión de los capítulos hace al libro muy accesible para el hombre posmoderno siempre ocupado.
No es sobre teología o auto superación, es más bien una charla con un viejo amigo, bien resumida en estas líneas: ”[Dios] quiere bendecirte. Y quiere que bendigas a otros mediante los dones que te ha dado. Esa es la única manera de cumplir tus sueños y visiones.”
Lo único perturbante es la traducción (unas pocas veces). De resto es una lectura muy refrescante, un libro que vale la pena releer y regalar.