Jean-Marie Gustave Le Clézio, better known as J.M.G. Le Clézio (born 13 April 1940) is a Franco-Mauriciano novelist. The author of over forty works, he was awarded the 1963 Prix Renaudot for his novel Le Procès-Verbal (The Interrogation) and the 2008 Nobel Prize in Literature.
Un librito de veloz lectura que relata, en versión resumida, lo que indica su título: cómo los purépechas extendieron su Imperio por Michoacan. Se basa en los testimonios orales que luego fueron recogidos en Relacion de Michoacan, un manuscrito de un sacerdote español anónimo (presumiblemente un tal Jerónimo de Alcalá) en el siglo XVI. Esta épica abarca desde el poblamiento mítico de la zona por parte de héroes acompañados de dioses hasta la llegada de los españoles, quizás esta última la parte más cargada de pathos. Le Clézio traza interesantes paralelos con elementos de otras épicas, como la Ilíada, la gesta de Arturo, e incluso historias bíblicas. Confieso que leí muy rápido las partes donde enumeraba los pueblos/territorios conquistados, y que retuve solo un par de nombres de esta lectura bastante rápida, bastante casual. Una lectura más pausada podría valer la pena solo si uno tiene un particular interés por (y conocimiento de fondo sobre) los pueblos indígenas de México.
No tengo mucho que decir de este libro, una breve reseña de la conquista del pueblo purépecha por por parte del imperio español y su subsecuente cristianización. De carácter técnico, nos ofrece solo un poco de las costumbres y modo de vida de este pueblo indígena de Michoacán, además de unos mapas donde se encuentran (o encontraban) antiguos lugares ceremoniales. Sin duda si estas interesado en la historia precolombina este libro podría servir como referencia y píe para futuras lecturas, ya que me parece que el autor es también el traductor del "Chilam Balam", libro donde se encuentra la cosmovisión de este pueblo.
La cosmología prehispánica es un tema vasto y rico en detalles e interpretaciones; representan la historia de un pueblo, cuyos artífices divinos los ponen continuamente a prueba y solo su fe en los dioses les permitirá sobrevivir. Jean M. G. Le Clézio, premio Nobel de literatura 2008, hace un viaje a través del tiempo y la leyenda indígena, sobre la creación y plenitud del imperio purépecha. Como muchos pueblos antiguos, su destino se forja por la voluntad de un dios: el pueblo chichimeca uacúsecha son los elegidos para unificar a la región michoacana bajo un solo grupo unido, convirtiéndose de un pueblo nómada en el reinado purépecha. Le Clézio encuentra similitudes con la historia de otros pueblos un poco más “populares” mundialmente: los judíos y su biblia. Como cualquier conjunto de historias que narra las peripecias de un pueblo, surgen de un Génesis, vagabundean en un Exodo, y terminan la consolidación de su tierra prometida como pueblo elegido con sus Reyes. La filosofía humana no cambia de pueblo en pueblo, las coincidencias son muy claras; también Jean M Le Clézio hace referencia al Popol Vuh y Chilam Balam, como un pueblo protegido por su Dios principal para crear un imperio. En el caso de los purépechas, este dios es Curicaueri; que en muchos aspectos nos recuerda a Huitzilopochtli, un dios guerrero sediento de sangre y muestras de valentía de sus súbditos. Las razones de un Dios tan sanguinario se reflejan en la expansión misma de este pueblo para consolidar su posición en el lago de Pátzcuaro, y unificar a los “serranos” que originalmente vivían ahí. Otro elemento en la cual se regocija ampliamente el autor, es en el conjunto de nombres autóctonos, cuya riqueza fonética hechizó al francés que vivió en México. En ciertos capítulos, tal pareciera que estaba leyendo El Silmarillion y desmenuzando tanto el panteón divino, como la estirpe real del pueblo purépecha. Los nombres se preceden como un linaje:Tariácuri, rey de la edad de Oro, hijo del rey chichimeca Pauácume y de la hija de Curiparaxan, el pescador de Urandén, comprende su destino y es educado por los tres sacerdotes hermanos : Chupitani, Nuriuan y Zetaco. La entonación de estos nombres son un referente a lo largo del libro, Le Clézio no pierde ningún detalle de “La Relación de Michoacán”; nos lleva a través de las diferentes épocas, hasta la llegada de los españoles; aquellos seres que montaban venados gigantescos, que presagiaban la caida de los Dioses. El pueblo purépecha, así como los medicas, pierden desde antes de iniciar la batalla: quedan pasmados al ver como estos seres derrumban sus ídolos y templos, y son perdonados por sus Dioses, ya que no les cae ninguna maldición o son eliminados. El pueblo ha perdido. ¿Por qué ese afán en confiar en la divinidad, al extremo de no luchar por uno mismo? Creo que aquí se encuentra dicha respuesta.
Es interesante conocer más acerca de los purépechas, una cultura que predomina en todo el territorio michoacano y muchos a pesar de vivir allí, no somos capaces de apreciar nuestras raíces. Fue gratificante conocer más sobre ellos y saber que no solo fue una civilización indígena como los demás, también dejaron aportaciones y una literatura que debería ser recordado por todos.
Una vez más, en Mexiquito no todo fue nahuatlaca, existen etnias con historias asombrosas y monseur Le Clézio tuvo a bien rescatar las de los purépechas.