Como siempre: voy a Chihuahua, donde las personas dicen que no se encuentra nada interesante de libros, y yo me encuentro alguna joyita. Este libro lo compré en mi librería favorita de viejo allá en la ciudad de Chihuahua: la logos. Después de buscar y rebuscar yo decidí sólo llevar éste: un libro pequeño, interesante, poco común, ligero para el viaje y barato (20 pesos). Lo comencé a leer apenas hace un par de días, por el tamaño se puede leer en media hora, pero yo decidí ponerle en verdad atención. Al principio, lo admito, me aburrió un poco. Creo que como obra de teatro esperaba otra cosa. Sin embargo, después de las primeras cinco, seis páginas, ya me tenía agarrada por el cuello. La segunda escena me parece la culminación y el final es maravilloso. ¿Qué es del amor cuando el amor se vuelve viejo? ¿es posible amar hasta cometer un crimen? ¿sigue el amor? ¿justifica? no, no justifica. La obra es cruda, directa, sin rodeos: el crimen se paga, no importa los matices rosas que se le pongan. ¿O sí? ¿Cómo funciona un crimen gratuito? sin pasión, sin necesidad, incluso un poco sin sentido... ¿por qué alguien mataría a una persona que conoce desde ha más de veinte años y repartiría sus restos a lo largo de las líneas del ferrocarril? Sin embargo, los criminales siempre cometen un error, en este caso, no se percataron de que todas las líneas pasaban sobre un punto en común: los viaductos de Seine-et-Oise. Tampoco se dieron cuenta de que alguien puede fingir incluso el amor y escuchar las confesiones íntimas.