Es magnífico, cada relato es magnífico, profundo y real. Juega con una atmósfera oscura que resulta encantadora, el frio es palpable, la muerte acompaña cada frase y la toma como algo cotidiano, conocido, que inunda cada aspecto de la vida. La melancolia le da forma al libro y lo hace sentirse azul, un azul triste, herido y tan conocido que me entregó comodidad y seguridad desde la página uno. Se siente como poesía y eso lo hace aún más disfrutable. Definitivamente me encantó, es un nuevo favorito.