2 Estrellas. Mi gozo en un pozo porque ésta lectura no ha resultado ser lo que esperaba. Es lo primero que leo de Sabrina Jeffries, y la tenía por una grande de la romántica regencial, pero la historia me ha resultado tan inverosímil y sus personajes tan malos, que no he podido creérmela.
Mi problema con éste libro también ha podido deberse a la traducción, malísima por cierto, una vez hasta vi escrita la palabra "foto" en vez de "retrato", que habría sido lo lógico si estamos hablando de 1818. Y entre la mala traducción, la historia inverosímil y sus personajes contemporáneos vestidos de época, me han chafado el estreno con ésta autora totalmente.
La acción empieza en un baile en Mayfair, nuestra protagonista es Amelia, la hija de un conde, y una de las pupilas de la señora Harris; puesto que ésta saga, llamada "Escuela de señoritas", nos presentará a varias amigas de ésta escuela. Amelia y sus amigas son unas jóvenes fuera de lo común, si me lo preguntan diría que demasiado, cuando lo normal es encontrar a jovencitas bobaliconas que sólo tienen cabeza para peinársela. Es la segunda temporada de Amelia, y todavía no está decidida a tomar esposo, y no porque no le gusten sus pretendientes, si no porque ve a todos como cazadotes y ella quiere un esposo que la quiera y la haga correr miles de aventuras.
En dicho baile, Amelia conocerá a Lucas Winter, un comandante del ejército americano, fuerte y atractivo, que resulta ser un enigma en todos los sentidos, y Amelia no descansará hasta descubrir sus secretos. El libro de por sí, ya empieza a ser inverosímil desde el principio: una de las "amigas" de Amelia, Sarah (y que ni siquiera Amelia considera amiga ni le cae bien), está enamorada de lord Kirkwood, el anfitrión del baile y primo de Lucas. Sarah ha escrito una carta de amor para lord Kirkwood y espera el momento de dársela, pero ¿qué ocurre? Como Amelia es muy aventurera, se le ocurre a ella hacer de intermediaria entrando en el dormitorio de lord Kirkwood a dejar la carta en su almohada. Sí, así, tal cual. En medio de un baile lleno de gente, Amelia se escurre de la multitud para entrar a las habitaciones de un caballero soltero para hacerle el favor a una niñata estúpida que ni siquiera le cae bien. Y para rematarlo, se equivoca de habitación y entra en la de Lucas Winter, se cree con derecho de leer su correspondencia y así averiguará que Lucas tiene unas segundas intenciones escondidas para estar en Inglaterra, todo apunta a que está persiguiendo a los perpetradores de un desfalco, y entre los nombres de las personas implicadas, está el de la madrastra de Amelia; así será cómo Lucas descubrirá a Amelia en sus habitaciones y empiece la historia.
Por un lado, tendremos a Lucas, intentando acercarse y aprovecharse de Amelia para conseguir llegar hasta Dolly, su madrastra, y por otro lado a Amelia, eludiendo cualquier conversación que pueda surgir en torno a Dolly, pues está convencida de que es inocente.
¿Cuál es el problema de estos dos? Pues pese a que es muy picante sin llegar a ser una novela erótica, me he encontrado comportamientos muy vulgares y sórdidos entre sus protagonistas. Desde el principio y aunque Lucas sea americano y no un caballero, trata a Amelia como si fuese una guarra o una cualquiera, y me cuesta muchísimo creer que éste tipo de comportamientos se diera en la Inglaterra de la Regencia. Lo mismo podría decir del trato sexual que Amelia prodiga a Lucas, pues una jovencita protegida de dicha época no sabía ni lo que era un "pene", "espada" o "sable", por mucho que cueste creer que pudiesen llegar a ellas libros subidos de tono.
Éstos han sido algunos de los motivos que me han hecho imposibles creerme el libro, una historia mala y chapucera, en la que tendremos hasta un secuestro sin venir a cuento y viaje a Gretna Green incluido.
Pues ni con lo bueno ni con lo malo, el libro me ha convencido. Si le he dado dos estrellas es porque lo he terminado y la segunda mitad ha mejorado algo o ha estado más entretenida que la primera parte.
En otras circunstancias diría que tras un primer y nulo intento no volveré a leer a ésta autora, pero tengo otros dos libros de Sabrina Jeffries esperando en casa, así que les daré la oportunidad a ver si son mejores, o por lo menos me convencen para seguir leyéndola.