Amor que sólo un italiano puede describir, un himno a Tiziano Ferro, tardes gris en Milán; cada libro cuenta su historia y nada puede estar completo sin la música, este es un relato basado en el amor de un joven que lo dará todo por conquistar a una chica que sólo tiene ojos para su cantante favorito, él la amará, la buscará, intentará comprenderla aunque le cueste el mundo y convertirse en fan de alguien a quien considera el peor cantante de todos los tiempos; conmovedora, enigmática, cálida, una historia que prueba que el amor de un fan hacia su cantante favorito, actor, etc. va más allá de un simple fanatismo; algunos, como Marta, nos refugiamos en la música o en nuestros cantantes favoritos para ahogar nuestras penas, calmar nuestros miedos, sentirnos amados puesto que pensamos que en alguna parte del universo ellos son el único consuelo que podemos y queremos conocer...
Entretenido pero me ha sabido a poco, esperaba más tensión amorosa. Eso sí, el final, cuando todo parecía perdido, me ha gustado mucho cómo se resuleve la historia. Supongo que de haber sido fand e Tiziano Ferro, me habría gustado más.