Esta fue a pesar de la sinopsis del libro una lectura que encierra mucho positivismo.
Moon vive en la calle con su perrita Cometa, solo tiene 19 años, sin embargo se considera vieja, ella es feliz a su estilo, sin ataduras, pudiendo elegir donde dormir, vive vendiendo sonrisas con las cuales consigue comer todos los días.
Una de sus pasiones es escribir, tiene mucha imaginación, muchas ideas, posee libretas en la que va anotando todo lo que fluye por si mente, aunque ella sabe que la ortografía no se la da muy bien, aunque pienso que eso es lo de menos, a mí parecer lo importante para escribir es tener imaginación, tener ideas, para después plasmarlas y convertirlas en una historia, las faltas se pueden corregir, lo importante es imaginar, escribir una historia, sin historia no hay nada.
La mayoría de las páginas son con un cuaderno de bitácoras de la vida, en el que va describiendo su día a día.
El libro está colmado de reflexiones sobre la vida, grandes ráfagas de pensamientos le inundan, de esos libros que tienen grandes joyas escondidas entre sus páginas.
También hallaremos relatado en primera persona por Moon una gran exposición, de cómo actuamos la sociedad, las instituciones ante la gente sin techo, la gente sin hogar.
De vez en cuando deberíamos ponernos en el lugar del otro, no sabemos cómo estás personas llegan a esa situación, pero como es costumbre se juzga sin saber y así no es.
Moon vive feliz hasta que con la ayuda de Slam, el ángel rescatador que siempre aparece en la vida de las personas para ofrecer ayuda, el cual la propone enviar esas páginas escritas en los blogs robados a una editorial, consiguen una casa okupa dotada de ordenador pasando su historia a limpio, enviaran las páginas a la dos editoriales, allí empiezan los problemas, esos que ella quería evitar, tener una casa fija, seguridad social la cual no posee, tener cuentas bancarias, no quiere ser como el resto de los humanos, ella quiere ser libre. Y hasta aquí puedo contar.
En esta novela se menciona algún que otro personaje de su anterior libro “Tu eres mi buena estrella”.
Una historia dura, en ocasiones cruel, conmovedora, positiva, representada con mucha sutileza, en la queda constancia de que cada uno es feliz a su estilo, que haya un camino marcado, no significa que todos deban de seguirle.
Una lectura de la que no salí igual que entre, fueron unas páginas que me acercaron aún más a las personas que viven en la calle.
Una lectura con aroma a libertad, con vistas a un futuro lleno de buenos augurios.
Posdata: Pero nunca olvidéis que la historia que cuenta un libro no siempre es igual.
Extractos del libro:
No somos eventuales de la miseria, ni interinos de la pobreza. Nosotros somos los condenados por siempre a galeras, los voluntarios de la calle, la pobreza en bandolera.
Un recuerdo no se roba, hay que ganárselo.
Palabras amantes, las juntas y ellas se suman para dotar de belleza a la otra o simplemente de sentido, dan existencia a su pareja.
La esperanza es un vicio, es algo irreal que te hace creer que todo puede cambiar, te llega así de repente si no prestas atención, te dirigen una palabra amable y empiezas a creer en ella como un niño en una promesa.
La vida no es un anuncio en una gran pantalla, es una gran pantalla que te rodea.
La ropa es muy adictiva, cuando no tienes, no piensas en ella, pero cuando puedes elegir empiezas a comparar unas cosas con otras y a compararte a ti misma con aquellas a las que has visto con lo mismo y finalmente cuanta más tienes más te miras el ombligo.
La ropa es un modo disimulado de pasearse desnuda.
El problema siempre es el mismo, por más que te protejas como puedas, nunca estás a salvo de los buenos sentimientos.
Tener que elegir es un maldito jaleo, empiezas a comparar y tienes miedo de equivocarte.
La ambición es una cualidad que nosotros no hemos sabido desarrollar. Es, por cierto, un poco a causa de eso por lo que hemos llegado hasta aquí, es decir a ninguna parte. Porque siempre nos hemos contentado con lo que estaba a nuestro alcance.
Soy una más entre los demás, los que han de tomar decisiones y tienen responsabilidades, y al mismo tiempo observo el espectáculo.