A Anna Lee, una ex policía londinense convertida en detective privada, se le encarga la resolución de un misterioso caso: Deirdre Jackson, una ambiciosa joven aspirante a actriz, fallece en un extraño accidente de tránsito. Gracias a la insistencia de la familia Jackson (de gran poder adquisitivo) Anna y el equipo de Brierly Security se pondrán manos a la obra para recorrer los últimos días de Deirdre, que serán de vital importancia para el caso y también para sus padres, ya que hacía mucho tiempo que no se veían.
Liza Cody compone en esta noveleta de poco más de doscientas páginas un juego de misterio a la vieja usanza y muy inglés: aquellos en que los casos se resuelven con cuenta gotas y en las que el lector está pendiente del día a día del investigador, hasta en cosas mundanas que poco aportan a la historia. “Engaño” es el tipo de novela que rememora a las de Sherlock Holmes o Agatha Christie, en las que el caso se resolvía o con la presencia de todos los sospechosos en un mismo cuarto para señalar las evidencias que llevarían al culpable, o también las que optaban por hacer la reconstrucción de los hechos días después de ocurrido el desenlace del caso, por medio de una charla con uno de los personajes secundarios y, por supuesto, una taza de té. Esta novela pertenece a la segunda.
A pesar de los litros de té esparcidos entre casa y casa durante todo el relato, “Engaño” no deja de ser una novela sencilla que entretiene en eso, su sencillez. No pretende ser una historia épica ni inverosímil, sino que es un caso resuelto por una joven detective que también posee problemas, inseguridades y un auto inglés estereotípicamente poco fiable. El personaje de Anna Lee está muy bien realizado y es muy fácil empatizar con ella en sus aciertos y errores.
Anna es sencilla, no es una súper detective que dice frases hechas y derriba puertas a patadas. Se dedica a hacer su investigación de forma mundana, de casa en casa, de lugar en lugar. Pasa por comercios, bebe con conocidos café instantáneo mal hecho, pasa por al lado de manifestaciones y también se entera de paros que suceden en la Inglaterra de fines de los 70, hechos que formaron parte de aquel paisaje de país empobrecido.
Así, paso a paso, como ella dice, es que resolverá el misterio, no sin antes recibir, casi llegando a los últimos capítulos, un desafortunado desenlace que le provoca serios problemas y del que por muy, muy poco, no escapa.
“Engaño” es una novela recomendada para quienes deseen leer una historia policial a la vieja usanza, esas que no se parecen a una película de Bruce Willis (con todo el respeto para el actor). Entretiene mucho, las descripciones paisajísticas del invierno londinense son muy foto realistas y posee una estructura pareja, no hay una parte de la historia que sea demasiado floja con respecto a otra y eso, es de destacar. Sin dudas, Liza Cody acertó con esta historia.