Juan muere en un inesperado accidente en moto dejando una estela de tristeza. En especial a sus vínculos poliamorosos: Mora y la protagonista. Las otras partes de un triángulo que no se conocen pero a las que su muerte hará conectarse. Todo lo que saben la una de la otra son retazos de lo que alguna vez él narró. Ahora que ha muerto, inician un inesperado vínculo amoroso que las lleva a vivir juntas. Extrañadas de la monogamia que desató la tragedia, el departamento que antes habitaba Juan se torna un paisaje donde deambulan a ratos tiernas, a ratos feroces. La ausencia se vuelve carne, está viva, latente en cada uno de sus gestos cotidianos. Haciendo gala de una prosa envolvente y carente de trabas morales, Tamara explora de forma poética los anversos de la muerte: esos contrastes diarios con que la vida agudiza la pérdida. En esta ópera prima no hay espacio a solemnidades. Por medio de un humor lúcido e irónico, Grosso logra transmitir el desconsuelo de sus personajes sin necesidad de dramatizar, sino más bien, abriéndonos la puerta de ese departamento como si fuéramos parte de él, quizá, otra planta ausente en sus rincones.
En una entrevista con Eterna Cadencia le preguntaron a Tamara Grosso qué libro produjo en ella lo que a ella le gustaría producir en sus lectores. Respondió La virgen cabeza por “la sensación de que quedaban historias por contar y modos de hacerlo, a pesar de que a veces parezca que todo ya está escrito”.
Viudas jóvenes podría resumirse en esa frase. En pocas páginas narra el acercamiento entre dos mujeres que tenían el mismo novio. Juan muere y, en un inexplicable proceso de duelo, ellas se mudan juntas. Quizás para sanar. Quizás para extrañar menos. O quizás para poder completar sus historias.
El final de esta historia es arbitraria. Las vidas continúan, nuestro conocimiento sobre ellas no.
Hay millones de historias sobre triángulos amorosos. Solo Tamara logra describir al amor desde el vacío, en la sombra de los espacios que ocupó Juan para reemplazarlo con sus recuerdos.
Viudas jóvenes es un retrato de lo que está roto, del conflicto de la comodidad y de las acciones que completan los silencios.
creo el problema fué mi expectativa. Entré buscando un drama que no es tal. Es triste, si, como siempre que se tenga muerte, pero me faltó una dosis de crisis, drama y cosa. Quizá esperaba un enriedo almodovoriano que no se presentó, o un libro escrito por una desquiciada, cosas que no aparecen. (Igual Tamara te quiero mucho)
Me ha durado menos de 24 horas. Un relato escrito con mucha dulzura, narrado desde la reflexión cotidiana y que muestra cómo es darse soporte en el duelo asumiendo los conflictos internos con quien te/se acompaña. Muy recomendable!
Cuando Juan muere en un inesperado accidente, Mora y la protagonista de esta novela se reúnen. Ambas conocían de la existencia de la otra a través de Juan, quien compartía con ambas compartía un vínculo poliamoroso. El dolor, el intento desesperado por mantener algo de Juan vivo las lleva a conectar, conocerse e iniciar un vínculo amoroso que ninguna de las dos esperaba💘
La presencia de Juan es invisible pero se manifiesta de manera constante, se hace presente en lo cotidiano y también se esconde detrás de lo que cada una de estas mujeres calla y se guarda para sí, no desde el egoísmo sino desde el deseo de no querer saberlo todo cuando saberlo todo implica un final, la verdadera ausencia, la verdadera muerte…
“Es un relato en que las dos somos parte y ahora solo podemos reconstruir entre nosotras. Creo que en el fondo seguimos juntas para eso. Pero que no avanzamos porque, si lo hacemos, las cosas para contar se van a terminar pronto, y las dos creemos que lo peor va a venir cuando el relato se termine”💬
Una novela que se lee del tirón, que narra con algo de humor, ironía y un lenguaje muy cercano el desconsuelo, la tristeza y el duelo. Como piezas de un rompecabezas estas dos mujeres irán tímidamente compartiendo no sólo detalles de su relación con Juan sino también dejando ver miedos, inseguridades y dudas con las que vivían cuando ambas eran parte de la vida de la otra aunque sin conocerse. Con el correr de las páginas veremos cuánto más se necesitan, o no, para seguir adelante y cuál es la verdadera naturaleza de su vínculo.
Me gustó muchísimo esta primera incursión en novela por parte de @tamaraestaloca y realmente recomiendo el libro si buscan algo profundo pero sin ser demasiado dramático o difícil de leer desde lo emocional
La verdad es que el libro cumplió con todas mis expectativas. Lo disfruté mucho, me pareció original y bien llevado, narrado en un estilo muy particular que definitivamente me remite a su autora. Entiendo que no es un libro para toda clase de lector o de público, pero sí es para mí.
No le pongo cinco estrellitas solo porque la corrección es... bastante menos que ideal y, aunque intente pasar por alto algunos errores (comas fuera de sitio y demás), otros me estresan mucho, no puedo evitarlo.
Es un libro que recomiendo con pinzas porque, si bien a mí me fascinó, sé que al público general podría no agradarle o parecerle extraño/vacío.
Me fascinan los libros que profundizan en las relaciones humanas de maneras honestas. La premisa y toda la situación de este libro nos pone incómodos, nos descoloca, es abrupta. Pero la relación entre las protagonistas es genuino, es una reacción real, no en orden a lo que debería suceder sino como lo enfrenta cada una, que maneras encontramos de hacer un duelo que es algo tan personal y no sabemos como vamos a reaccionar hasta que sucede verdaderamente. Lo empecé y lo termine el mismo día. Me deja con muchas ganas de seguir leyendo a Tamara.
Ya había leído dos poemarios de Tamara Rosso, así que era difícil no tener las expectativas al máximo. Disfruté muchísimo la historia: primero, porque es muy diferente a las que estoy acostumbrada a leer; segundo, porque es ligera en el buen sentido. La trama avanza a un ritmo rápido, pero sin perder el foco en los aspectos importantes. Creo que es una excelente alternativa para quienes desean explorar una nueva perspectiva sobre las relaciones y los vínculos amorosos.
Lo arranqué en el tren camino a casa y lo tuve que terminar la misma noche. De lectura rápida pero no es liviano. Me encantó como reflexiona sobre ideas antiguas como "la viuda" y el lugar que ocupan en las formas nuevas de pareja. Muy vívido y creativo, creo que no se parece a ningún otro libro sobre duelos que haya leído hasta ahora.
Me gusta la forma en la que está escrita , como un diario personal de la protagonista que recopila día a día lo que transita en su mundo emocional . Plantea una situación poco usual oficialmente pero que seguramente sea más común de lo que pensamos de una manera poco maquillada . Lectura entre líneas .
"No me acuerdo de la primera conversación, de cuándo empezó a atraerme ni de la primera vez que salimos solos. Pero me acuerdo del primer chiste que me dió risa. Un chiste sobre morir joven."
triste esperanzador crudo poliamoroso honesto con contradicciones e interesantes maneras de atravesar los duelos, de pensar los vínculos, el amor y la muerte
Un día vino y me dijo que alguien le había dicho que le tiempo hacía que esos intervalos de felicidad pudieran alargarse, pero que la tristeza reaparecía. —¿Quién te lo dijo? —Una viuda vieja.
No sabía que necesitaba este libro hasta que lo terminé, y ahora lo extraño.
Un libro muy hermoso y ameno🤍 De esos que te devoras sin darte cuenta en qué momento llegaste al final. Tiene un gran equilibrio entre humor, ironía y la tristeza de la pérdida. Super recomendado