La gran desconocida en la historia del Cid Novela histórica que recrea la vida de la que fue mujer del Cid. La autora construye un personaje fuerte, instruido y de gran carácter que se aleja de la imagen de mujer contemplativa que se ha tenido hasta ahora de ella. En 2007 se cumplen 800 años de la aparición del Cantar de Mío Cid en el que encontramos la figura de doña Jimena, la gran olvidada de uno de los episodios míticos de nuestra historia. ¿Quién fue en realidad? ¿Qué papel jugó en la leyenda del Cid? ¿Qué hay de cierto en la historia que se narra en el Cantar? Magdalena Lasala teje un fresco soberbio y minucioso de la época.
Desde muy joven ha estado muy vinculada al teatro y demostró también una vocación literaria temprana. Estudió arte dramático, canto, derecho, ciencias de la información y psicología humanística. Es autora de una amplia obra que abarca distintos géneros y actividades. Ha sido traducida al alemán, portugués, italiano y checo. Directora de la revista literaria Criaturas Saturnianas, que edita la Asociación aragonesa de escritores (patrocinada por el Gobierno de Aragón), asociación que ha dirigido. Colabora en diversos medios de comunicación y da conferencias. Vinculada también al mundo de la música, algunos de sus poemas han sido musicados e inspiradores de espectáculos audiovisuales.
"La vida es una cadena entrelazada de memorias que ceden sus recuerdos para entretejer los hilvanes del futuro."
Estamos muy acostumbrados a que todo relato histórico esté centrado en la figura de un hombre, pero poco sabemos de las mujeres que fueron igual o más importantes. Fue lo que me llamó la atención cuando vi este libro; porque mucho se ha hablado del Cid, pero Doña Jimena es una gran desconocida.
Además, ha sido una grata sorpresa que la narración no sólo se centrara en el personaje de Doña Jimena, sino que se da igualmente importancia a grandes mujeres contemporáneas suyas: Doña Urraca y la reina Urraca de Castilla y León, Santa Casilda o la princesa Zaida, entre otras.
Está muy bien documentando y el estilo me ha gustado bastante. Como siempre, elijo ignorar los comentarios que acusan de repetitiva a la novela histórica, pues es un recurso habitual en los autores y útil para los lectores. Se mencionan infinidad de personajes, fechas, batallas, acuerdos... y, si no lees esta información varias veces en diferentes puntos de la historia, es fácil perderse. Todo, claro, en su punto justo.
Las dos primeras partes del libro están narradas en tercera persona y la tercera parte cambia de forma radical, pasando a primera persona: la propia Doña Jimena intentando ordenar sus recuerdos. En esta última parte sí que me ha parecido que se abusaba de la repetición, provocada por el excesivo juego con la línea temporal. Como curiosidad, ha llegado un punto en el que no sabía quién estaba muerto ya y quién no, porque se habían adelantando los hechos en demasiadas ocasiones antes de que éstos realmente sucedieran.
Por último, como toledana, me quedo con la descripción de Toledo que hace Doña Urraca, allá por el siglo XI: "Se cuenta que la ciudad de Toletum, como la llaman unos, o Tulaytûla, su nombre musulmán, es un inmenso mercado en el que las gentes sólo tienen una cosa en común, su diferencia, y nadie llega a sentirse extranjero, porque cada cual se sabe extraño al otro y libre, y trafica con su disparidad y con su albedrío, pues las razas y las culturas y las religiones que en ella pueden llegarse a encontrar, semejan el mismo resumen del mundo hasta este momento."
Magdalena Lasala es excepcional, como siempre La reivindicación de la mujer del cid como persona con carácter propio y todas las relaciones sociales de la época están perfectamente ilustrada. Además destaca la convivencia de las tres culturas en la España de la época y su versión de Santa Casilda