Un joven francés de enormes cualidades para el dibujo, Alfredo Héctor Donadieu, mejor conocido como Enrico Sampietro, encuentra la posibilidad del dinero y la aventura, las mujeres y la vida fácil, en el ofrecimiento de la falsificación de billetes.
A partir de esta decisión un tanto inconsciente, su vida se convierte en un tormento: ya no podrá jamás alejarse de esa orilla del mundo que lo ha marcado como delincuente.
Alternará así, hasta confundirlos, años de libertad —siempre en peligro— con años de sombra en cárceles siniestras. En Lecumberri se ligará a un grupo cristero que le promete la fuga a cambio de falsificaciones.
Para su perseguidor en México, el célebre criminólogo Alfonso Quiroz Cuarón, quien luego se convertiría en su protector, este libro de Sampietro es, como relato, superior a Papillón, de Henry Carriere. Fue en la película realizada sobre dicha obra en la que Sampietro aparece representado por Dustin Hoffman.
Quiroz Cuarón impulsará a Sampietro a escribir estas memorias. Estas aventuras. Este impresionante testimonio que, sin proponérselo, invierte el papel del malechor en víctima de un sistema policiaco criminal.