“El mundo es un texto con variadas significaciones, y se pasa de un significado al otro mediante un trabajo. Un trabajo en el que el cuerpo siempre participa, como cuando aprendemos el alfabeto de una lengua extranjera: ese alfabeto debe ir metiéndose en la mano a fuerza de escribir las letras. Al margen de esto, cualquier cambio en la manera de pensar resulta ilusorio”
Junto a María Zambrano y Hannah Arendt, es una de las tres mujeres filosofas más importante del siglo XX, Simone Weil es un referente citatorio de escritores de la talla de: George Bataille, Carlos Fuentes, George Steiner, Albert Camus. Weil no solo fue alimento literario, también fue una fuente de inspiración para muchos cineastas como: Liliana Cavani y Roberto Rossellini. A músicos y artistas como: Giocomo Danese o Kaija Sariaho. Una mujer de una fuerte convicción del planteamiento de ideales de educación y justicia para hacer de la humanidad mas sabia y libre.
Simone Weil: La conciencia del dolor y de la belleza es el producto divisorio entre “la lucidez y la locura, un lugar propio de la genialidad, un lugar i del cual ella misma consideraba patrimonio exclusivo de los desheredados, con lo que quiso identificarse plenamente en su sed inagotable de verdad” Este titulo es el fruto del esfuerzo armonizado entre varios escritores, quienes fueron parte de un seminario celebrado en octubre 2008 en la sede de Valencia de la Universidad Internacional Menéndez Pelayo (UIMP). Primer acto conmemorativo del centenario del nacimiento de Simone Weil. Massimo La Torre, Adrià Chavarría, Jesús Ballesteros, Miklos Vetö, Josep Oton, Wanda Tommasi entre otros fueron algunos de los exponentes que magistralmente pescaron en la historia el productivo mensaje de esta gran mujer que fue Simone Weil.
Simone Weil es un continuo registro entre lo sagrado y la escritura, salpicado por lo político y lo místico. Una vida que fue una escritura que permitió ser un registro fiel de su testimonio. Toda la vida de esta mujer transcurrió entre la experiencia de la esclavitud, la experiencia mística y la experiencia de la crueldad de la realidad de la guerra. El trabajo testimonial de Weil estuvo marcado por la filosofía del trabajo, la filosofía política y la filosofía jurídica, quien en sí misma se replanteaba la búsqueda de la verdad, el asombro de la belleza y la vulnerabilidad entre el sufrimiento.
Es un excelente texto biográfico de esta pensadora política, comprometida con los acontecimientos que determinaron la primera mitad del siglo XX. No fue una mujer de enunciados vociferados detrás de un escritorio, si no que vivió en carne propia la experiencia de la esclavitud obrera cuando decide trabajar en la fabrica de la Peugeot para experimental el día a día de los trabajadores, de ser una maestra de los desposeídos en cuanto a sus derechos y deberes ante la sociedad, y de propiciar la compasión y la búsqueda de la verdad a través del cristianismo cuando tiene su primer contacto en la Abadía benedictina de Solesmes, descubriendo su amor por Francisco de Asís, independientemente de sus raíces judías.