Texto me dice: en la gramática duerme el poder llevo años con Texto. Es la relación más larga que he tenido. Hemos vivido hasta lo indecible. Y nunca nos hemos separado. Una vez, con tristeza, me escribió: si esto se acaba, desaparecemos los dos.
Carla Faesler conversa con, y es, Texto: la escritura como materia del ser, que profunda pero irreverente pone en juego todo, se atreve con su propia voz a desmontar el proceso de la creación. De manera determinante, sin ostentar una postura y al contrario arrojando una genuina duda, erige, en consecuencia, un nuevo territorio de sentido.
"Texto es extravagante: a veces es puro capricho, un ser gustoso de ser (objeto/sujeto) del culto de la espera, se nutre de saber que estamos ahí para vislumbrar su aparición". Mónica Nepote.
Un inteligente libro que nos vuelve conscientes de que la escritura no sólo es el blanco y negro de una página sino también el cuerpo y experiencia que acompaña todo ese proceso antes, y después, de propiamente escribir. En ese sentido, “Texto” es el resultado de una operación que nos apela como textos vivientes y como posibilidad de relaciones fuera de nosotros para resistirnos ante un cierto tipo de idea de escritura que sirve como herramienta de control.
Disfruto mucho leer cualquier cosa escrita por Carla Faesler. Este librito de pequeños aforismos y ver al texto como aquello igual a unx, que también es humorístico y atormenta pero que también su presencia es tranquilizadora, me parece muy lindo.