A leading young Italian semiologist scrutinizes today's cultural phenomena and finds the prevailing taste to be "neo-baroque"--characterized by an appetite for virtuosity, frantic rhythms, instability, poly-dimensionality, and change. Omar Calabrese locates a "sign of the times" in an amazing variety of literary, philosophical, artistic, musical, and architectural forms, from the Venice Biennale through the "new science" to television series, video games, and "zapping" with the remote control device from channel to channel! Calabrese admits that he begins the book with a refusal to distinguish between "Donald Duck and Dante." Avoiding hierarchies or ghettos among works, he takes his readers on a fast-paced expedition through contemporary culture that closes with an elegant essay on evaluation and classical form. According to Calabrese, the enormous quantity of narrative now being produced has led to a new situation: everything has already been said, and everything has already been written. The only way of avoiding saturation has been to turn to a poetics of repetition. The author shows that pleasure in texts is now produced by tiny variations, and a certain kind of citation from other works has taken on a central importance that would have been unthinkable only a few years ago. In describing this development, and others shared by both avant-garde and mass media, he makes us aware of the rapid shrinkage in the once ample space between "highbrow" and "lowbrow."
Esta estaba siendo mi lectura para cuando comía sola. Intelectualmente es exigente y eso me gusta. Pero la prosa es oscura de más; no recomendaría esto a nadie que no sea semiólogo o estudiante de cine (cuando ponía como ejemplos series y pelis es cuando más me gustó). La prosa es tan infumable, que dan ganas de dejarlo en el primer capítulo. Literal el primer capítulo me lo salté: tanta consideración histórica no me interesaba en absoluto.
Me lo estaba leyendo por interés de aplicarlo en algún momento a una operacionalización del barroco en productos culturales contemporáneos. Supongo que para eso sí que es interesante, en el sentido de que aísla pares de características que considera definitorias del neobarroco. Pero a la vez, siento que no siempre está tan justificado el mapeo entre dichos rasgos y el concepto genérico del barroco: en la descripción del rasgo sí que lo compro, porque el rasgo existe, pero ese mapeo directo está en la cuerda floja de la sobreinterpretación.
Decidí al final dejarlo a medias, al 63% [calculando el porcentaje he visto una cita a Borges en un capítulo hablando sobre el laberinto y el enredo, me da fomo pero sé que no va a ser tan increíble como aparenta]. No me estaba aportando tanto y prefiero leer otras cosas más disfrutables en mi mensa & siesta time. Además, eso de poner de ejemplo para todo El nombre de la rosa siendo Eco tu colega... tampoco la definiría por su barroquismo, no sé.
Omar Calabrese dedica este libro al análisis del gusto de lo que llama la era neobarroca. La era neobarroca es, a Calabrese, lo que la era pos(t)moderna es a Lyotard. En 10+1* capítulos, Calabrese hace un análisis brillante, perfectamente vigente 32 años después, de las características del gusto contemporáneo, ilustrando dichas características mediante ejemplos en múltiples disciplinas.
No es un libro fácil de leer, especialmente conforme se acerca el final. Sin embargo, ello no se debe a una escritura oscura por parte del autor, sino a la gran complejidad del tema. Al contrario, Calabrese hace un trabajo excepcional a la hora de usar términos de la matemática, de la informática, de la física o de otras disciplinas de las ciencias naturales, permitiéndonos a los que venimos de otros ámbitos del conocimiento comprender fácilmente la terminología e incluso aumentar nuestro interés en dichas disciplinas. También encontramos ejemplos del cine, de la literatura, de las bellas artes, de la comunicación de masas, etc.
Cada capítulo está dedicado a un par de características habituales del gusto neobarroco, con ejemplos explicativos que hacen aún más fácil la explicación. Además, hace un magistral uso del cuadrado semiótico de Greimas (gracias a Calabrese he aprendido a hacerlos yo mismo) y las notas bibliográficas al pie demuestran un conocimiento multidisciplinar/interdisciplinar casi enciclopédico por parte del teórico italiano.
Merece la pena leerlo y releerlo. Muy recomendable ensayo.
*10+1 capítulos porque los primeros 10 están dedicados a características específicas de la era neobarroca, y el último capítulo, a la convivencia entre el gusto neobarroco y el gusto clásico.
Me parece interesante en cuanto a algunas ideas que propone. Pero al mismo tiempo me parece que utiliza el neobarroco como excusa para denominar algo presente que aun no tiene nombre, pero con una etiqueta conocida da menos miedo. Parece más un analisis filosofico y linguistico que sociologico. Me gusta que pone mucho ejemplos. Quizas un poco antiguo en una sociedad tan cambiante (1987)