En 1520 un grupo de revolucionarios castellanos se levanta contra el poder real de Carlos V iniciando una revuelta que convulsionó la península y amenazó con destruir el ordenamiento político de los Reyes Católicos. Un movimiento de gran transcendencia para todo el período moderno de nuestra historia y cuyos protagonistas forman parte de la mitología colectiva del país. En este libro, el historiador e hispanista Joseph Pérez ―Premio Prícipe de Asturias de Ciencias Sociales 2014― se adentra en numerosas cuestiones hasta ahora poco las verdaderas pretensiones; los auténticos artífices de la rebelión, el papel fundamental de mujeres como Juana, reina de Castilla, o María de Pacheco; el significado y las consecuencias de las batallas de Tordesillas o Villalar, o el ejemplar aplastamiento de la revuelta y el posterior perdón del Rey.
French historian specializing in Spanish history, Perez has specialized in the births of the modern Spanish state and the Latin American nations. Among his books, he examines the independence movements of Latin America; Ferdinand and Isabella, the Catholic Monarchs; Holy Roman Emperor Charles V, and Philip II of Spain.
Casi me muerio leyendo la trilogía del XIX de Hobsbawm y ahora me dio por meterme entre pecho y espalda las casi 700 hojas de Los Comuneros. Pero debo decir que no me arrepiento. Uno gra obra historiográfica, con una crónica de los hechos apegada a las fuentes en la primera parte, para luego hacer varias disecciones de las causas y consecuencias sociales y económicas de la revuelta. La parte final de las reparaciones e indemnizaciones se hace un poco tediosa, pero esto no resta valor al libro. Conocía a Joseph Pérez de forma indirecta, pero debo decir que ha subido meteóricamente en mi lista de modernistas de confianza.
Muy recomendable tanto a los que quieran un conocimiento profundo de la revuelta comunera, así como para aquellos que quieran leer una buena obra de Historia de las que ya no se escriben.
He leído una edición de Diario 16, dentro de una colección mayor, de 1989. Tiene unas cuántas páginas menos pero parece que es, en esencia, una versión anterior del libro.
Es un buen análisis del tema, denso y compacto sin que afecte mucho a la comprensión. Aunque es cierto que precisamente por no querer sacrificar profundidad en aras de la brevedad a veces su gramática es parca, casi esquemática, dejando muy poco espacio entre un dato y otro nuevo, entre una interpretación y otra.
Llama la atención como hace 30 años los diarios generalistas publicaban colecciones de libros divulgativos de gran calidad y con grandes nombres para cada tema. Este libro de Pérez, que él mismo indica que se trata de una versión más amena y accesible de su trabajo sobre los comuneros (empezando por su tesis) es un buen compendio sobre los sucesos que va más allá de ser una buena introducción: en sí mismo es un buen material para el conocimiento analítico de los hechos. No puedo hablar sobre la acogida de este tipo de libros entre el público general pero el simple hecho de que se publicasen ya demuestra que, por lo menos, los medios de comunicación masivos anteriores a la hegemonía de internet tenían en alta estima a sus posibles lectores. Este libro es un buen ejemplo ya que no se trata de una lectura ligera ni fácil ni presenta los hechos de una manera unilateral, salomónica, sino que entre sus páginas hay bastante espacio para confrontar distintas interpretaciones y textos, algo a lo que estamos acostumbrados quienes hemos trabajado con textos académicos pero que no es tan común verlo entre la literatura divulgativa, al menos entre la divulgación más comercial y masiva.
Siempre había creído, frente al mito impulsado por los liberales del siglo XIX y, en la actualidad, por cierta parte de la izquierda, que los comuneros no era esa revolución progresista frente al absolutismo de Carlos V, sino los últimos coletazos de cierta parte de los señores feudales para mantener sus privilegios frente al estado absoluto que abría sus puertas hacia Europa y caminaba hacia un estado unitario, que ponía las bases de lo que más tarde sería el estado liberal y la holización atómica que transforma a los súbditos en ciudadanos. El libro de Joseph Pérez, muy bien documentado y explicado, me hace dudar de mis planteamientos sobre esta cuestión.
Nunca se puede hablar de homogeneidad en movimientos de esta características, aún así parece justificado, y en parte zanjado, por Joseph Pérez que estamos ante un movimiento que con una base teórica escolástica defendía la soberanía desde el pueblo al rey, lo que supone un progreso frente a lo anterior. También en lo referido al comercio de la lana defendían una economía precapitalista donde se exportase mercancía con valor añadido y no simplemente materia prima para importar a su vez productos lanares manufacturados, otro punto que supone un avance. Todo esto, junto otras cuestiones como la mayor participación de las Cortes y los municipios en la política del reino y alguna otra que se me escapa ahora mismo, parecen justificar plenamente la tesis de Joseph Pérez.
Pese a todo, tengo dudas aún, que mi desconocimiento sobre el reinado de Carlos V no me permiten resolver y que creo que Joseph Pérez tampoco resuelve en su libro. Primero, si los Grandes de España utilizaron las comunidades a su antojo para después posicionarse del lado de Carlos V y arrancarle privilegios. Segundo, si en la política interior de Carlos V las Cortes y los municipios tenían también peso. Tercero, si realmente para la salud del imperio en general, y Castilla en concreto, era mejor la política absolutista de Carlos V, su apertura hacia Europa y su idea de universalidad cristiana basada en Erasmo o era mejor la política que planteaban las juntas de mayor atención hacia Castilla y menos hacia el extranjero. Cuarto, me queda la duda de si eran realmente una revolución progresista y no una vuelta al estado castellano anterior porque querían que Juana I fuese reina, acaso representaba Juana I un progreso frente a Carlos V o solo era porque esperaban que ella ratificase sus peticiones. Porque los que movían a la masa popular de los comuneros era gente que ni mucho menos se podría considerar de la pequeña burguesía o de estratos populares, porque esta gente iba a tener intereses en una revolución en sentido más moderno, es cierto que hay reacción antiseñorial, pero parece que no interesó a nadie que la revuelta se fuese hacia tales extremos.
En fin, que tengo bastante lío con todo esto espero ir solucionándolo, aún así, Joseph Pérez es un titán, el libro es 100% recomendable.
Llevaba mucho tiempo queriendo leer una historia de los Comuneros pero me echaba para atrás meterme con algo demasiado académico (como la de Maravall). Este libro es un resumen didáctico de la obra académica del autor y cumple con creces. Presenta muy bien tanto el contexto socio-económico en el que se produce el alzamiento comunero. Pasa al desarrollo histórico del mismo. Finalmente realiza un estudio sociológico de sus componentes y el de sus enemigos, así como un estudio de sus reivindicaciones políticas (muy adelantadas para la época). La conclusión es que la Guerra de las Comunidades fue la primera revolución moderna (burguesa y proto-nacional) pero a la vez, prematura (débil) y de ahí su fracaso. Acaba con un breve estudio historiográfico sobre cómo han cambiado las interpretaciones de los comuneros a lo largo de la historia de España. Muy recomendable y ameno.
De fuera vendrán que tu historia te contaran. Algo debe tener la historia de España que lo de ser hispanista resulta tan atractivo y cotizado de Pirineos para fuera. El misterio de tener una de las potencias de la Europa moderna regodeándose y renegando a partes iguales de su glorioso pasado, mientras se niega a mirar al futuro. ¿Será? Es lo que pasa con Joseph Pérez (aunque en su caso es más entendible, dadas sus raíces peninsulares) y su historia de los comuneros, de las que se han escrito posiblemente la más completa, veraz e imparcial. Porque ésa es otra, aquí lo de tomar partido -y partirse la cara- por unos u otros, ya sea en el Madrid-Barça de la semana o en hechos ocurridos y enterrados hace 500 años, es condición 'sine qua non' de nuestro carácter. En fin: he aquí un libro imprescindible para entender un poco mejor nuestro pasado y, con él, nuestro presente.
La calificación que pondría sería tres estrellas y media. Es buenísima toda la parte de ensayo que contiene el libro: la discusión sobre las raíces, los objetivos y las consecuencias de la revolución comunera. El desarrollo de la teoría del autor sobre referencias bibliográficas no sólo es sensato, sino que es emocionante y está muy bien desarrollado. Y eso es estupendo porque es la última parte del libro y deja muy buen sabor de boca. Para mí, sin embargo, la narración de la historia de lo acontecido entre 1520 y 1522 no está a la misma altura. Es difícil de entender el desarrollo de los hechos en sí, sobre todo si se parte de cero o casi cero. Conciso, al grano y bien documentado.
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Un libro escrito con rigor académico pero que resulta muy ameno de leer y en el que Joseph Pérez, uno de los mayores expertos en el tema, desgrana la historia, motivaciones y consecuencias de la revolución comunera. Muy recomendable.
El movimiento comunero se inició en España, en concreto en el centro de Castilla (donde se desarrolló prácticamente en su totalidad, con alguna breve excepción geográfica), en abril de 1520 y culminó en Toledo el 3 de febrero de 1522. Entre medias quedó lo que Joseph Pérez considera una guerra civil que enfrentó a la burguesía incipiente castellana contra los Grandes de España y los adláteres de Carlos V.
En este libro, Pérez repasa, utilizando todas las fuentes posibles, cómo la situación fue agravándose en Castilla desde la muerte de Isabel la Católica en 1504, momento que coincidió con malas cosechas, hambres, epidemias y una excesiva presión fiscal. Los problemas se hicieron peores tras el golpe de Estado de Carlos V para ser nombrado rey de Castilla y Aragón en 1516, y sus exigencias de que las recaudaciones castellanas se dedicaran a sus aspiraciones imperiales.
Un grupo de hombres, liderados intelectualmente por frailes, letrados y universitarios, hartos de ese abuso y de la situación de dejadez absoluta por parte del rey, decidieron levantarse en armas para intentar cambiar España a algo tan moderno como una monarquía constitucional, donde el rey tuviera que estar plegado a los intereses de los ciudadanos. Como es sabido, aquello no triunfó, los cabecillas fueron ajusticiados y Carlos V, al volver del extranjero, redactó un Perdón que dejó fuera a 293 personas, entre artesanos, comerciantes, pequeños burgueses, representantes de profesiones liberales, miembros del clero y de la baja aristocracia. De ellos unos cuantos fueron asesinados también y el resto sobrevivieron, pero sin poder acceder a cargos públicos.
Pérez presenta en su libro las diferentes versiones que han hecho historiadores sobre los comuneros, y destacan, como siempre para mal, las mamarrachadas de Gregorio Marañón que al parecer ni siquiera se leía las fuentes a su disposición.
Entre las conclusiones más importantes del historiador francés están que este fue un movimiento político, el primer movimiento revolucionario moderno, y que Carlos V abortó el progreso de España a una nación moderna e independiente.