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Los Mejores Relatos

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Cuestionamiento, humor irónico y actitud crítica son algunas de las características de la prosa de Fonseca; características que en sus libros dan lugar a una de las propuestas expresivas más admirables de la narrativa de todos los tiempos: la ambigüedad. Por ello, si sus obras no son indiferentes a los problemas de los individuos, tampoco adoptan una actitud didáctica al exponerlos. Son textos que ante todo están dispuestos a parodiar los discursos reduccionistas y maniqueos que tratan de explicar los fenómenos humanos y sociales de manera progresista. Algunos de los relatos que aparecen en esta selección, fueron censurados en su momento. Es el caso de «Feliz Año», publicado en Octubre de 1975, cuya aparición le acarreó a Rubem Fonseca algunos problemas graves, pues en diciembre del siguiente año, el libro fue recogido por el Departamento de Policía Federal, por orden del Ministro de Justicia que prohibió además su publicación y circulación en todo el territorio del Brasil. Doce años se demoró Fonseca en rescatar su libro de la censura impuesta. En ninguno de estos textos, Fonseca se permite la posibilidad de hacer concesiones al buen gusto o al sentido común, sino que nos presenta historias sólidamente armadas, que confirman el ejercicio de la violencia como vía privilegiada para sublimar el espíritu en el mundo contemporáneo.

532 pages, Paperback

First published January 1, 2007

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About the author

Rubem Fonseca

99 books423 followers
He is an important brazilian writer (novelist, short story writer and screenwriter), born in Juiz de Fora, state of Minas Gerais, but he lived for most of his life in Rio de Janeiro. In 1952, he started his career in the police and became a policy commissioner. Even though, he refuses to do interviews and is a very reclusive person, much like Thomas Pynchon, who is a personal friend of Fonseca.
His writing is pretty dark and gritty, filled with violence and sexual content, and it usually happens in a very urban setting. He says that a writer should have the courage to show what most people are afraid to say. His work is considered groundbreaking in Brazilian literature, up until then mostly focused on rural settings and usually treating cities with a very biased point-of-view. Almost all Brazilian contemporary writers acknowledge Fonseca's importance, and quite a few authors from the newer generation, such as Patrícia Melo or Luis Ruffato, say that he's a huge influence.
He started his career with short stories, and they are usually considered to be the best part of his work. His first popular novel was "A Grande Arte" (High Art), but "Agosto" is usually considered to be his best work.
In 2003, he won the Camões Prize - considered to be the most important award in the Portuguese language - and the Juan Rulfo Prize - award for Latin American and the Caribbean literature.

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Displaying 1 - 4 of 4 reviews
Profile Image for Juanma .
343 reviews
December 28, 2017
Las siguientes notas fueron tomadas de este libro y no pretendo tomar ningun tipo de crédito sobre ellas:

EL ENEMIGO
• era flaco y sus brazos parecían las alas de un pajarito feo. Sentíamos desprecio por él, y tal vez odio: los jóvenes no perdonan a los débiles.
• Yo: ¿Aún te acuerdas de los viejos tiempos? ROBERTO: Soy un hombre consumido por el presente. Soy un ejecutivo, tengo que tomar decisiones. No puedo pensar en el pasado, apenas y me sobra tiempo para pensar en el futuro.
• cuando aparecía yo me concentraba y decía muy bajo, mira hacia acá, mi amor, mira hacia acá, mirándola sin parpadear, hasta que los ojos me ardían. Ella nunca me veía, ni siquiera miraba hacia donde yo estaba.
• Estaba medio borracho. Es bueno emborracharse. Dan ganas de cerrar los ojos y respirar hondo.
• El hombre es un animal solitario, un animal infeliz, sólo la muerte puede ponernos de acuerdo.
• Era extremadamente simpática. Siempre preguntaba: “¿Te estoy aburriendo?”, y yo tenía la certeza de que si le decía que sí desaparecería inmediatamente. Por eso siempre le decía: “no”; algo que controlas no puede aburrirte.
• Yo contaba con el azar, el azar existe, la mala suerte también. A veces es una cosa que tienes dentro de tu casa.
• nadie se enriquece sin robar a los otros, cuando alguien gana dinero, otros infelices lo están perdiendo;
• “La única realidad es nuestra imaginación.”

FELIZ AÑO NUEVO (1975)
• Las madames están todas con ropa nueva, van a entrar al año nuevo bailando con los brazos en alto, ¿ya viste cómo bailan las blancuchas? Levantan los brazos en alto, creo que para enseñar el sobaco, lo que quieren enseñar realmente es el coño pero no tienen cojones y enseñan el sobaco.
• ¡Yo quería ser rico, salir de la mierda en que estaba metido! Tanta gente rica y yo jodido.

CORAZONES SOLITARIOS
• Le expliqué que acababa de recibir el encargo de Peçanha y que necesitaba por lo menos dos días para escribir. ¿Días? Ja, ja, carcajeó, haciendo el ruido de un perro grande, ronco y domesticado, ladrándole al dueño. ¿Dónde está la gracia?, pregunté. Norma Virginia escribía la novela en quince minutos. Tenía una fórmula
• Si Norma Virginia, o como fuera su nombre, escribía una novela en quince minutos, yo también la escribiría. A fin de cuentas leí todos los trágicos griegos, los ibsens, los o'neals, los beckets, los chejovs, los shakespeares, las four hundred best television plays.
• Sean, como los demás, egoístas, encubridores, implacables, intolerantes e hipócritas. Exploten. Expolien. Es legítima defensa.

EL OTRO
• Como todo ejecutivo, pasaba las mañanas llamando por teléfono, leyendo memorandos, dictando cartas a mi secretaria y exasperándome con problemas.
• Cuando llegaba la hora del almuerzo, había trabajado duramente. Pero siempre tenía la impresión de que no había hecho nada útil

AMARGURAS DE UN JOVEN ESCRITOR
• desperdiciamos nuestra vida, pensando que dos personas podían ser una sola,
• ¿Y tú? Soy asesino de mujeres —podría haber dicho, soy escritor, pero eso es peor que ser asesino, los escritores son amantes maravillosos, pero sólo por unos meses, y maridos asquerosos el resto de la vida—
• me senté frente a la máquina de escribir, dispuesto a terminar mi novela en una sola acometida, incluso sin mi Anna Grigorievna Castelo Branco Snitkina. Pero no salía una sola palabra, ni una siquiera, miraba el papel en blanco, torcía las manos, me mordía los labios, bufaba y suspiraba, pero no salía nada.
• Intenté escribir, sin leer lo que estaba escribiendo, dejando correr mi pensamiento, pero vi que todo estaba resultando una porquería intragable.

EL COBRADOR
• Odio a los dentistas, a los comerciantes, a los abogados, a los industriales, a los funcionarios, a los médicos, a los ejecutivos, a toda esa canalla. Tienen muchas que pagarme todos ellos. Abrí la camisa, saqué el 38, y pregunté con tanta rabia, que una gotita de saliva salió disparada hacia su cara —¿qué tal si te meto esto en el culo? Se quedó blanco, retrocedió. Apuntándole al pecho con el revólver empecé a aliviar mi corazón:
• El dentista me miraba, varias veces pareció a punto de saltar sobre mí, me hubiera gustado que lo hiciera, para pegarle un tiro en aquel barrigón lleno de mierda.
• ¡No pago nada! ¡Ya me harté de pagar!, le grité, ¡ahora soy yo quien cobra!
• Digo, dentro de mi cabeza y a veces para afuera, ¡todos me las tienen que pagar! Me deben comida, coños, cobertores, zapatos, casa, coche, reloj, muelas; todo me lo deben.
• Me deben escuela, novia, tocadiscos, respeto, sángüich de mortadela en el bar de la calle Vieira Fazenda, helado, balón de futbol.
• Me quedo frente a la televisión para aumentar mi odio. Cuando mi cólera va disminuyendo y pierdo las ganas de cobrar lo que me deben, me siento frente a la televisión y al poco tiempo me vuelve el odio.
• mi escuela fue la más nocturna de todas las escuelas nocturnas del mundo, tan mala que ya ni existe. La derribaron. Hasta la calle donde estaba fue demolida.
• A los ricos les gusta acostarse tarde/ sólo porque saben que la chusma/ tiene que acostarse temprano para madrugar. Esa es otra oportunidad suya/ para mostrarse diferentes:/ hacer el parásito,/ despreciar a los que sudan para ganar la comida,/ dormir hasta tarde,/ tarde/ un día/ por fortuna/ demasiado tarde./
• Cuando no se tiene dinero/ es conveniente tener músculos/ y odio./
• La gente se acicala en el peluquero, en la modista, en los salones de masaje y sólo el espejo les presta, en las fiestas, la atención que esperaban.
• Desnúdate. No me voy a quitar la ropa, dijo con la cabeza erguida. Me lo deben todo, té, calcetines, cine, filete y coño; anda, rápido.
• En la playa todos somos iguales, nosotros, los jodidos, y ellos.
• el pelo de ella se ve cuidado y fino, su tórax es esbelto, los senos pequeños, los muslos sólidos, torneados, musculosos y el trasero formado por dos hemisferios consistentes.
• Cuando satisfago mi odio me siento poseído por una sensación de victoria, de euforia, que me da ganas de bailar
• Le mando parar el coche. Puf, puf, puf, un tiro por cada hijo, en el pecho. El de la mujer en la cabeza, puf.
• Sé que si todos los jodidos hicieran lo que yo, el mundo sería mejor y más justo.
• Ana me ha enseñado a usar los explosivos y creo que estoy ya preparado para este cambio de escala. Andar matándolos uno a uno es cosa mística, y ya me he liberado de eso.

PIERROT DE LA CAVERNA
• Hay personas que no se entregan a la pasión, personas cuya apatía las lleva a elegir una vida de rutina en la que vegetan
• como decía mi padre. En cuanto a mí, lo que me mantiene vivo es el riesgo inminente de pasión y sus coadyuvantes: amor, gozo, odio, misericordia.
• Cuando era niño me gustaba fingir que iba a dormir para poder quedarme pensando sin que nadie me interrumpiera. Los adultos parecen preocupados cuando ven a un niño quieto, pensando.
• Preguntó si estaba escribiendo algo. Se pasan la vida haciéndonos esa pregunta a nosotros, los escritores, como si no paráramos nunca de escribir.
• Nos miramos, hostiles e implacables, al modo de quienes han dejado de amarse.
• Después de contemplar ciertas cosas, o una cosa, hay que cambiar de vida.
• Ir a la cama con Eunice, como con todas las demás, había sido algo parecido a un viaje a una ciudad desconocida: al principio uno observa, mira alerta, pendiente de todo, pero al cabo de algún tiempo cruzamos la calle sin ver ya nada, y si vemos, no sentimos, como un cartero haciendo entrega de la correspondencia.
• Nunca sería capaz de escribir sobre acontecimientos reales de mi vida, no sólo porque ésta, como por otra parte la de casi todos los escritores, nada tiene de extraordinario o de interesante, sino también porque me siento mal sólo de pensar que alguien pueda conocer mi intimidad.
• Claro es que podría ocultar los hechos bajo una apariencia de ficción, pasando de primera a tercera persona, añadiendo un poco de drama o de comedia inventada, etc. Eso es lo que muchos escritores hacen, y tal vez por eso resulta tan fastidiosa su literatura.
• Sofía dijo que mi hablar era demasiado complicado. ¿Para qué toda aquella palabrería? No porque seas escritor necesitas hablar así. Tiene gracia, hay cierta correspondencia entre el registro oral y el verbal, pero yo jamás escribiría ni se excitan, ni se encrespan, ni se irritan; eso, en el lenguaje oral, pasa, pero escrito resulta afectado y estúpido, como Sofía advirtió en seguida.
• Querer hacer frases hermosas es tan miserable como querer ser coherente. Yo soy distinto cada semana, cada día, soy contradictorio, brutal y delicado, cruel y generoso, comprensivo e implacable.

LLAMARADAS EN LA OSCURIDAD
• ¿Cómo un sujeto con una edad tan ridícula (Crane tenía veintitrés años al escribir el libro) había conseguido hacer una obra tan perfecta? En ella había la tragedia pura, no como en los griegos, un capricho de los dioses, sino como una creación exclusiva de los hombres. Allí estaba todo lo que me interesaba: el fracaso, el miedo, la soledad, el disgusto, la corrupción, la cobardía, el horror.
• Siento al escribir este diario el tedio exutorio de los diarios secretos, en que el acto de escribir es una especie de llaga que nos infligimos a nosotros mismos para provocar una supuración, una expulsión intensa de materia purulenta.
• dijo que yo era palabrero y que aún tenía que aprender lo más importante, “el arte de dejar cosas por escribir”.

MIRADA
• Era vegetariano y me gustaba decir que necesitaba sólo de los alimentos del espíritu —música, libros, teatro. Lo que era una estupidez,
• Una obra es considerada clásica por haber mantenido, a través de los tiempos, la atención ininterrumpida de los lectores.
• Los escritores tenemos muchas cosas dentro de la cabeza, algunas olvidadas y abandonadas como trastes en la bodega de una casa. Cuando son recuperadas, nos preguntamos, ¿cómo vino a dar esto aquí? ¿Esto es mío?
• “Las palabras groseras no se llevan con la poesía”, dijo. “Fue una pesadilla, las pesadillas son groseras”, me justifiqué.
• “La cosa más creativa que el hombre puede hacer es comer.
• ¿Quién me había dicho que los cabritos tenían una mirada al mismo tiempo amable y perversa, una mezcla de pureza y depravación? ¿Y la mirada de los seres humanos? Hum...
• Permanecí viendo mi rostro en el espejo. Miré mis ojos. Mirando y siendo mirado —una cosa finalmente irreflexiva, un eje de acero, lava de un volcán siendo expelida, nube interminable. La mirada. La mirada

EL LIBRO DE PANEGÍRICOS
• Los tipos viven en un tercer piso y ponen rejas en las ventanas. Miedo del hombre araña.
• Oigo una línea cruzada. “Pusieron vidrio molido en mi borscht.” Cuelgo, preocupado. Las líneas cruzadas me ponen nervioso. ¿Vidrio molido en el borscht? ¿Un código? Las personas expertas hablan en código por el teléfono.
• Un hotel ordinario, sin teléfono en el cuarto, pero eso no me incomoda, un teléfono en el cuarto del hotel es peligroso, el telefonista se distrae oyendo las conversaciones de los huéspedes.
• ¿Sabes cuándo descubrí que estaba viejo? Cuando me empezó a gustar más comer que joder.
• ¿Usted fue en verdad el mejor abogado brasileño?” “Ésa es otra idiotez del libro. Nadie es el mejor en nada.
• El tal Sampaio sabía que existe mucha gente que cree que su vida es muy interesante, pero no lo es. Otros creen que su vida es una mierda, y así es.
• “¿Eres casada?” “¿Por qué quieres saber?” “Estaba pensando en tu marido.” “No tengo marido.” “Sujeto con suerte. Ése que no se casó contigo.”
• Lou no parece tan deprimida. Aún continúa triste, pero parece haber tomado una decisión, lo que siempre pone a las personas más fuertes.
• “Alguna vez quise vivir mucho tiempo, para ver a todos mis enemigos morir. Pero luego que muere un enemigo te acuerdas de la existencia de otro. O inventas otro. Nunca se acaban.”

ARTES Y OFICIOS
• El dinero me dio piernas del mismo tamaño, me dio una esposa de buena familia, arruinada y llena de diplomas, me dio una amante, sin diploma pero que sabe vestirse elegantemente y atravesar los salones de fiesta haciendo poses.
• Ese día hablé con mi mujer, tengo ganas de escribir un libro, una novela, a fin de cuentas, si aprendí a leer solo, puedo aprender a escribir también solo. Tú sabrás, me respondió. Al día siguiente le dije lo mismo a mi amante. Ella respondió, me parece una buena idea, ser escritor es una cosa tan chic.
• Lo caro siempre es bueno, aunque sea ruin, esa es la regla de oro de los consumistas.
• la casa de la mayoría de las personas es algo sin gracia, pero siempre quieren transformarlas en una vitrina.
• y cuanto más adornada está la vitrina, mayor es nuestra felicidad.
• Si ella dice que prefiere una rosa a una piedra preciosa, es una impostora. A las mujeres les gustan los hombres poderosos.
• Recibí las primeras treinta páginas del Ghostwriter. El título de la novela era El falsario. ¿El falsario? Qué título más desafortunado. ¿El Ghostwriter se estaba burlando de mí?
• Olvidé decir que las amantes son para verlas de vez en cuando. Si no se vuelven odiosas igual que las esposas.

PLACEBO
• Y después de oír una vez más que me dijeran que hay que tener fe en Dios, que es lo que dicen cuando uno está jodido,
• La botella andaba por la mitad cuando llegó Helena. Me dijo querido, me dio un beso en la cara, según la rutina. Le pregunté cómo le fue en su clase y ella me preguntó cómo estuvo mi día en la compañía. Rutina.
• El primer reloj portátil, invención de un alemán en el siglo XVI, sólo tenía una manecilla, la de las horas. En aquel tiempo los minutos eran cosas despreciables.
• antes, sólo existían relojes de sol, de arena, juguetes, no había prisa, no había necesidad de marcar el tiempo,
• También estaban las campanas de las iglesias, la iglesia siempre señaló el tiempo, una forma de controlar la vida de los fieles, de decirles que el tiempo estaba pasando y recordarles que con el paso del tiempo el Juicio Final se aproximaba.
• El gesto de quitarse los pantalones me parecía ridículo; descalzar los zapatos y los calcetines sugería una burocrática domesticidad; el único gesto elegante, en esas ocasiones, era quitarse la corbata. Me quité la corbata.
• Nacimiento, cópula, muerte, es todo lo que hay.
• No quiero un amor de trámites convencionales, como el de la última vez. Un amante no puede ser un desabrido como un marido. Quiero algo salvaje.
• Conocí a un ejecutivo que desapareció. Nadie encontró una explicación buena, los ejecutivos no huyen, engordan, se quedan impotentes, entran en depresión, se vuelven alcohólicos, mueren de infarto al miocardio, pero no huyen.
• La ironía es una forma de congraciamiento, aunque torcida.
Profile Image for EH.
256 reviews5 followers
May 10, 2020
lo que los demás piensan de nosotros no importa, sólo interesa lo que nosotros pensamos de nosotros; por ejemplo, si pienso que soy una mierda, lo soy, pero si alguien piensa eso de mí ¿qué importa?, no necesito de nadie, deja que el tipo lo piense, a la hora de la hora ya veremos.
Profile Image for Mia Varinia.
Author 1 book20 followers
September 17, 2022
Okay, ¿pero qué fue "Fuerza Humana"? Un retrato raro sobre la monotonía o la fwlrq de motivación, no podría decirlo con exactitud. Pará nada de mi gusto
Displaying 1 - 4 of 4 reviews

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