Para no terminar subyugadas por las identidades opresoras; para que un espacio separado de varones heterosexuales no sea concebido a priori como transodiante; para que de una buena vez terminemos de entender que ni la identidad sexo/generica ni la deseante ni mucho menos las formas de vida están dadas por lo genitales; para que, justamente, comprendamos que ser un varón heterosexual no es tan solo una manera de verse o vestirse u otra manera de vivir la masculinidad entre opciones iguales; para que el único criterio de análisis post-identitario no continúe siendo la hegemonía capacitista de la visión y la visibilidad siempre conductora de la asimilación [visibilizacionismo]; para poder diferenciar la misoginia internalizada de la legisladora que afirmó "las mujeres van a tener que continuar abortando en la clandestinidad porque no les vamos a aprobar el aborto legal" de los intentos por crear una experiencia vital irreconciliable con la heterosexualidad, incluidas las mujeres heterosexuales, que muchas veces los distintos lesbianismos han necesitado llevar adelante; para que ningún varón heterosexual, profesional, blanco, occidental, universitario, viva imagen encarnada del ideal regulatorio de lo que un ser humano es, crea que forma parte de ninguna disidencia sexo-afectiva o que se le puede hablar si no pide previamente permiso y disculpas por beneficiarse del peor régimen de opresión que jamás haya existido, y que lo ha destruido todo; armas contra la reterritorialización esencializante del neo binomio cis vs. trans porque las lesbianas de Wittig no son mujeres.
NO he llegit aquest. No sé qui és Monique Wittig. Vaig llegir un llibre sobre espinoza de la Leonor i em va encantar. Tinc ganes de deixar-li a tothom.
Este libro es increíble (y probablemente escribiré más detalladamente más adelante sobre él aquí o no).
De momento digo que es una lectura incisiva y recomendada. Establece un diálogo con Wittig, la trae a nuestro malherido presente y, como la propia obra de la amazona propone, deja muchas vías de su línea de pensamiento abiertas hacia el futuro. No se trata de una introducción a Wittig, por lo que, en mi humilde opinión, para sacar el máximo partido al libro, convendría leerlo habiendo leído ya por lo menos El pensamiento heterosexual y otros ensayos . (Aunque como enfatiza Silvestri, y comparto su opinión, el verdadero proyecto propositivo de Wittig se encuentra en su obra de ficción, o sea que se puede en realidad leer por ahí).