This work presents itself as a variegated philosophical collage of sorts, pulling from sources all over the place. In many ways, this is good, but in others it's quite frustrating. Following the author's train of thought is exasperatingly difficult through the almost complete lack of structure and organizational principle and often the writing is rather too "academically floral" for my tastes. Especially the sections on Hegel read as if the author has no clue what they're talking about — even if they actually might — because the writing is so unclear and shoddy. I was very excited for this book and it turned out to be quite a disappointment for me for these reasons, even though there were plenty of small things that I found noteworthy if not exactly very illuminating.
Primero lo malo: A veces da la sensación de que una gran amalgama de nombres y teorías dispares (desde la biología, la psicología o la cibernética a la lógica o la teoría estética) se amalgaman de forma caótica y se reducen movimientos enteros a cortas frases que explican el desarrollo de ramas enormes del conocimiento humano. Por un lado el planteamiento a ves parece caótico y la información tarda en ganar sentido, lo bueno: Cuando lo hace la lectura de la naturaleza a través del concepto de recursividad (que para mi tiene una importancia ligeramente mayor que el de contingencia en este libro) se convierte en una herramienta decisiva para analizar los avances de la filosofía de la segunda mitad del siglo XX a la luz de teorías previas que encajan a la perfección con estas a modo de linterna. Ilumina muy bien ciertos aspectos de la filosofía kantiana en relación a la técnica y la telelología y la recepción romántica de estas en relación a lo orgánico. Todo con recorridos que a veces resultan muy ilustrativos de aspectos del pensamiento que yo personalmente no había transitado mucho como la lógica o la cibernética, algunos que me interesan mucho ahora como la historia de la técnica (y la presencia siempre subterránea de Simondon en todo esto). Por ello me molestaron un poco los desarrollos generales y caóticos de aspectos que no controlo tanto e hicieron que me perdiera en un mundo teórico que, tal y como lo presenta Hui, es fascinante.
Me costó un huevo terminar este libro, pero valió muchísimo la pena.
El epílogo es esclarecedor: al principio, parece que este texto es un recorrido histórico-crítico sobre el problema. Primero, se explora la noción de organismo en Kant y la forma orgánica en Schelling —ya en este punto, no puedo dejar de pensar en una reivindicación del Timeo de Platón, con sus debidas modificaciones y complicaciones. Después, en otro árbol de pensamiento paralelo al anterior, la vía recursiva a la cual acude Hegel para explicar su filosofía del Concepto inspira a matemáticos como Gödel y Leibniz -de alguna forma que aún no comprendo porque no entiendo Leibniz- le da las herramientas a Norbert Wiener para fundar la Cibernética.
Esta última disciplina, a lo largo del pensamiento del s. XX, ganó una terrible reputación, pues se postuló como una que se proponía a formalizar/matematizar a los organismos —paralelo al proyecto de la Teoría general de los sistemas de von Bertalanffy—, promoviendo la idea de que se puede calcular y pronosticar todo fenómeno, esto bajo el presupuesto de que tanto la realidad como los sujetos funcionan de forma orgánica —esto es MUY fuerte.
Para hacer frente a esta versión apocalíptica de la Cibernética, de la cual ya denominaba Heidegger como “el fin de la Metafísica”, Hui se simpatiza con Canguilhem y Simondon, los cuales al intentar superar el conflicto entre el mecanicismo y el vitalismo, ofrecen un nueva teoría para fundar una tecnodiversidad. Los objetos técnicos, al no reducirse a su funcionalidad —por ejemplo, su eficiencia o finalidad—, también son parte constituyente de una historicidad, una génesis —en otras palabras, la realidad ya no se analiza conforme su estructura, sino conforme a su desarrollo o crecimiento en circunstancias particulares. Con esto, se afirma que cada técnica debe ser local: según la cosmovisión que se tiene, es la ontología y epistemología que constriñe al pensamiento técnico. Por eso, Hui hace un llamado a recurrir a cosmologías divergentes a la Occidental-tradicional, pues él mismo recurre a la tradición China, por ejemplo, como un intento por separarse de la “técnica Moderna” que concibe al mundo como un stock de existencias explotables. Por último, creo que el comentario de Lyotard y Meillassoux es un agregado para poner los pies en la tierra con autores más cercanos a nuestra actualidad; creo que es muy interesante diferenciarse tanto de los transhumanistas / aceleracionistas, así como de los neoluditas.
En fin, este libro determinó gran parte de mis gustos en filosofía. No sé si esta primera lectura fue una provechosa; hay muchos detalles de lo cuales no me acuerdo. Pero creo que justo ese es el motivo del libro, una enciclopedia que da el contexto suficiente para dar frente a los problemas actuales. Eso me alivia y me motiva: un texto que voy a visitar y revisitar muchísimas veces.
Interesting one. Would recommend if you’re in any way interested in media theory, philosophy of technology, cybernetics, anthropology, or systems theory. Wouldn’t say it’s an especially novel conclusion he is trying to bring about, but the intellectual genealogy traced out from Kant to Lyotard and Stiegler is thought-provoking to say the least. Would really help if you had some background, especially with thinkers like Schelling, Bateson, Simondon, and Heidegger.
There's great stuff here, especially early on! But it kinda starts drowning in its own noise by chapter 4.
There's just too many different things happening that are not particularly clear, even for someone who's read a lot of the texts that are used here. Philosophers are synthesized together in ways that weren't motivated. Some folks look oddly unrecognizable by the end.
Maybe I will come back to this and the later bits will make more sense after some reflection, but I don't know.
lots of nice ideas here, good to see schelling discussed alongside simondon and canguilhem in the context of organicism but ultimately I'm not sure if the text succeeds in bringing it all together
Absolutely worth reading for the sections connecting German idealism and dialectics to cybernetics and systems theory. However, Hui's propensity (like many post-Heideggereans such as Stiegler) to attribute the dynamics of political economy to a mythical telos inherent to technology leaves much to be desired. "This is not merely ideological, since technology is not an ideology and critique of capital is fundamentally a critique of technology." Pg 233. As a result, Hui attempts to counter the Eurocentrism of Heidegger's view of technology with a "cosmotechnical" cultural pluralism that avoids the global universality of the capitalist world system and its reduction of everything to "standing reserve" indifferent to cultural particularity.