Durante 2022 conocí al pícaro Beder por Paren la Mano, y obviamente no fue más importante que mi novia, pero no hubiera sido tan llevadero el año si no lo hubiera conocido. Es raro apuntarle algo tan importante a un programa pero cuando es lo que suena constantemente, y te acompaña siempre, ya es medio lo mínimo.
Cuando Germán anunció que iba a publicar este libro por su cuenta, obviamente necesitaba tenerlo, y enseguida que se publicó le tire un mensaje para ver si era una posibilidad que lo publicara en Kindle, porque Buenos Aires queda lo suficientemente lejos de Montevideo como para que pasarlo a buscar por la radio no fuera una idea muy realista. No obtuve respuesta, pero muy poco después anunció que había conseguido que una librería de acá lo tuviera, así que me siento responsable de que allá legado a Uruguay, de nada gente.
Sobre el libro: me parece que lo mejor para resumirlo es parafraseando a lo que Germán mismo escribió. Dijo que en parte pensaba que el libro podía llegar a ser algo así como el Diario de Ana Frank pero para depresivos, y confirmo totalmente que lo es. Claramente no es necesario ser depresivo para disfrutarlo, pero es un gran plus. Es el acompañante perfecto al programa, porque por momentos arrancas a leer y te das cuenta que va a contar alguna anécdota que contó en PLM, y no sabría por qué, pero son hasta más divertidas en el libro, y además que hay muchísimas más que no las contó (aún), que son excelentes, cómo todas las historias en las que aparece Joaquín, por ejemplo.
Es una lectura verdaderamente fácil y llevadera, no soy el lector más consistente, nunca me siento y leo más de 30 carillas de una tirada, y es por eso que es perfecto el formato de diario.
Cómo ya medio que mencioné al comienzo del "análisis" del libro, no puedo no sentirme identificado con Germán, y se nota que todas las emociones descritas son verdaderamente las de él y no las de un personaje cómico cualquiera, por lo que no puedo no darle 5 estrellas. Todas la "trama" de su relación con Paula no podía no sentirse más cercana, el miedo casi constante, y totalmente autogenerado, de no ser suficiente, y más aún con el broche dorado e imposible mejor dicho en la entrada de diario del cumpleaños de ella.
Beder es lo más grande que hay