En el complejo y vibrante laboratorio a cielo abierto de nuestros espacios urbanos, donde se manifiestan nuestras contradicciones y se experimentan los cambios en los hábitos y modos de vida, se concentran también los grandes retos del desarrollo de la humanidad. Ante el triple desafío ecológico, económico y social al que nos enfrentamos, Carlos Moreno propone replantear la ciudad a partir del uso, la proximidad y la supresión de los desplazamientos. Lo que ha denominado «la ciudad de los quince minutos» supone otro modo de vivir, de consumir, de trabajar, de estar en la ciudad; implica repensar el modo de desplazarse, de recorrer el espacio, de explorarlo, de descubrirlo. La ciudad de los quince minutos busca recuperar el carácter multipolar de las urbes, acercar los servicios a la gente, dar más importancia a lo local, recuperar los vínculos de vecindad, salir del estatus social impuesto por el mundo del trabajo y guardar las distancias con esa ciudad entregada a los coches para recuperar el amor por los lugares. La ciudad multicéntrica está ahí para dinamitar todo eso: para recuperar el carácter particular y el espíritu de cada ciudad y ofrecer la ocasión de retomar el control del tiempo de nuestra vida.
La ciudad de los 15min no es para nada como los tradis cuentan que es, eh. Me ha gustado en especial ese hincapié en conservar la identidad de cada ciudad y planificar el urbanismo con amor al terreno y no haciendo copia y pega de ciudades globales. Eso de reducir al máximo el uso del vehículo privado y fomentar los lazos entre las personas para evitar el aislamiento también es genial. Un puntazo lo de “se trata de tomar medidas radicales pero cuya justificación va en el sentido de la Historia”.
No tenía grandes expectativas con este libro (perdón al autor) y me ha maravillado. Mentar y teorizar sobre nuevos modelos de Ciudad que posibiliten nuevos modelos de producción y de consumo alineados con las necesidades medioambientales me ha resultado toda una hazaña teórica. Un libro muy sugerente que no te deja indiferente.
Pensar los problemas urbanos desde otra óptica, abrir el panorama y entender que el desarrollo de los proyectos urbanos impacta de manera significativa la vida de las personas, es la propuesta de Carlos Moreno, quien recomienda buscar la reducción significativa del número de desplazamientos que se dan en las ciudades, así como tratar de reducir el tiempo que conllevan estos desplazamientos. Moreno, busca poner en consideración en el diseño urbano variables comúnmente obviadas por los encargados del desarrollo urbano, variables como la vida cotidiana y todo lo que ello supone, es decir, busca darles relevancia a temas tan importantes el ocio, la sanidad, la educación o las compras cotidianas.
Un ensayo desarrollado de manera clara y concreta, escrito por un experto, pero sin olvidar la importancia de transmitir lo que quiere decir a través de un lenguaje cercano.
Carlos Moreno en este libro nos plantea una reflexión clave sobre la forma en que se viven las ciudades actuales y propone la ciudad de los quince minutos como una alternativa basada en la proximidad, la escala humana y la vida comunitaria.
El libro conecta lo urbano con lo social, mostrando cómo el diseño de la ciudad influye directamente en el tiempo, las relaciones y la calidad de vida.
Más que una solución inmediata, Carlos Moreno entiende esta transformación como un proceso gradual que requiere paciencia, planeación y la participación activa de la sociedad, dejando claro que la proximidad no se impone: se construye colectivamente.
Una lectura relevante que invita a la reflexión sobre futuras ciudades más habitables, sostenibles y centradas en las personas.
"Los desplazamientos que invaden el tiempo que podríamos dedicar al prójimo nos producen una especie de cansancio, y a algunos incluso una cierta desconfianza o temor hacia el otro y la diferencia"
Me alegra haber ignorado la opinión de cierta gente que hablaba de este libro como una ida de olla utópica sin pies ni cabeza. He disfrutado especialmente la idea de la participación colectiva y de una ciudad cambiante en base a las necesidades de los ciudadanos y no al revés, de un urbanismo reversible y consciente con la historia del lugar.
Totalmente de acuerdo con el concepto de la «ciudad de los quince minutos», que ojalá se pudiera empezar a aplicar en Madrid, tan claramente descrito por su impulsor, @CarlosMorenoFr, en «La revolución de la proximidad» (@alianza_ed).
Le fondateur du concept de la ville du quart d’heure (15 minute city). Mi-recherche théorique mi-manifeste pour des villes plus humaine. Toronto mentionné aussi brièvement #oliviachowlegoat. Bien aimé la lecture même si assez théorique.
In this book, Carlos Moreno proposes an alternative approach to classical urbanism by introducing time as a key dimension in the design of cities. It is well-suited for readers who are not familiar with urbanism but want to understand how future cities could become more livable and humane.
Mesmo discordando com alguns pressupostos e princípios, representa um documento que nos leva a refletir sobre o papel que desejamos para as nossas cidades