Emos, Punks, Indies and other subcultures in Mexico. This book represents an exceptional approach to these and other subcultures by means of illustrations, interviews, essays and musical passages that have determined the history of each one of them. It's possible to find, in "The Street Burns", by Julio Martínez Ríos, the sound of the burning street, with its parade of "darks", "sonideros", "punks", "metaleros", "emos" and even policemen that observe them with mistrust. This book has been designed for those who are not submerged in these and other subcultures, told through a musical trip, with important data about the groups that not only head these movements in Mexico, but in the rest of the "metaleros", surfers", "let us skate", "gothics", etc. Readers will find, In this volume, some stories about electronic metal, ska, punk, hip hop, trova, cumbia, sonidero, emo, pop, surf, reggaetón, indi and New age music. Martínez Ríos was born in Mexico City in 1977. He studied Communication Sciences in the Intercontinental University. Its work in printed media began a little more than a decade ago, and he has written for several publications ever since. El sonido de la calle que arde, por la que desfilan darks, sonideros, punks, metaleros, emos y hasta policías que los observan con suspicacia, son posibles de encontrar en el libro ¡Arde la calle!, de Julio Martínez Ríos. E}ste libro representa un excepcional acercamiento a éstas y otras subculturas mediante ilustraciones, entrevistas, ensayos y pasajes musicales que han determinado la historia de cada una. En este volumen, encontrarán algunas historias sobre música electrónica, metal, ska, punk, hip hop, trova, cumbia, sonidero, emo, pop, surf, reggaetón, indi, electrónica y New age
Los años 805 en México fueron una década de esperada prosperidad, de cambios, de nuevos miedos y formas de creación y de autodestrucción. Formas de experimentar la vida a través de la música, el cine, el sexo, y todo lo que avecinaba el surgimiento de la tecnología. Este libro es una crónica de todo ello en voz de personajes con vidas conectadas, pero no de una forma profunda, ni si quiera de una forma casual, sino del tipo de conexiones que todos hacemos y pasan desapercibidas día con día. Desde como la familia Vives se hizo millonaria de la noche a la mañana gracias a la labor del jefe de familia en Petróleos Mexicanos y como un reloj Swatch en la muñeca de Verónica representaba millones de pesos fraudulentos en el sexenio de López Portillo. Ese mismo sexenio en el que un antiguo trabajador de Pascual Boing! olvidado por el Estado boteaba en las calles de Ciudad Satélite en donde "el Grat:fitti" se presentaba a una tocada con su batería. Misma que tiempo después terminaría en los escombros de Tlatelolco después del terremoto del 86 por habérsela prestado a Manlio. Me encantó, el retrato de la década a través de detalles de la vida de los personajes que parecen ser insignificantes dan el toque necesario para introducir al lector en la esencia de lo que fue y ya no volverá a ser jamás en la Ciudad de Mexico.
Me ganó la "sinosis" y aunque no estuvo tan pior, está sencillito, un recuento periodístico de algunos géneros urbanos, anécdotas y uno que otro dato curioso. Es más el entusiasmo del autor y su gusto por la música que un trabajo de reflexión y análisis. Lo que me aburrió es que no encontré nada nuevo, alguna banda que quisiera escuchar o buscar más sobre algún género, pero no está tan malo.
Al comienzo este libro es como escuchar al Pete Townshend de la era pre-a quick one, "el rock es de cuatro tiempos, no puedes pasar de los tres minutos ¡es una tradición!". Puras definiciones sin margen de error de otros libros o revistas. Pero poco a poco se comienza a soltar. Hasta llegar al capítulo del surf. Oh dios, el capítulo del surf. Si no hubiera también un capítulo sobre el metal, ESE sería la carta de amor definitiva de este libro. El final donde uno arma su propio genero puede no ser el más original, pero es lo que este libro requería.
Un estudio de las diferentes subculturas, una lectura muy chilanga. Pero didca muchas páginas al "movimiento" emo, alguien sabe si eso sigue vigente, digo el libro lo escribe en 2010 pero a cuatro años el haberle dedicado tantas páginas lo hace parecer caduco, digo, me parece que dedica menos páginas al hip hop, que si bien, no tiene tanta fuerza en México, por lo menos ahí sigue. En fin un libro que celebra nuestras diferencias.
Hablando de una época muy interesante de la cual fui parte inconscientemente, con muchos cambios en la forma de vivir, con una narrativa atractiva y envolvente. Muy recomendable.