Me pareció una novela atrevida, no tanto por la historia en sí, sino por el hecho de que sus personajes fueran grandes autoridades de la cábala, como Isaac Luria, Cordovero, Jaim Vital...
La verdad creo que habría sido mejor que se apegara a sus biografías o, por el contrario, crear una historia original, de un grupo de cabalistas. Pues, aunque se trata de una narración ficticia, incorpora hechos históricos y se toma bastantes licencias, algunas inverosímiles.
En cuanto a algunos aspectos que vienen a saltar del renglón son, por ejemplo, las apariciones de Lilith. Prácticamente se trata de escenas extravagantes y vagamente justificadas por el trasfondo cabalístico. Claro, tienen su razón de ser, si uno medita acerca de ello. Sin embargo, se podría haber prescindido de ello y le habría ido mejor.
Pero no, no es que no me haya gustado el libro; quizá es que me esperaba otra forma de abordar a esos grandes maestros. En realidad, está bien narrado y documentado en cuanto a las circunstancias de la época. Y un buen detalle, por cierto, me pareció la canción de Shlomo.
Lo que sí me gusto, y mucho, fueron las discusiones filosóficas. Además da una idea, creo, muy aproximada de la vida de un cabalista por aquella época.
Aunque en algunas partes es una novela pesada, casi siempre lleva un ritmo ligero, por lo que entiendo que haya tenido tanto éxito en Europa. También creo que es un libro tanto para los que no conocen nada de la cábala como para los que ya tienen algunas bases.